Salimos en el programa de Activa2 de RTVE

Hemos tenido la oportunidad de salir en el programa  Activa2 de RTVE, cosa que nos llena de orgullo y por supuesto nos permite seguir creciendo como profesionales. En el apartado que nos dedicaron, tuvimos la oportunidad de exponer las principales técnicas que se llevan a cabo en fisioterapia las rozas. Hablamos un poco sobre nuestra metodología empleada que como muchos conocen, es el Human Tecar.

Además, pusimos en práctica una recuperación de piernas en vivo. Nuestro paciente, un corredor de maratones tuvo la oportunidad de brindar su opinión acerca de nuestros tratamientos e incluso recalcó lo importante que es para él y todo los atletas recibir estas sesiones al menos dos veces por semanas, les permite contribuirle al cuerpo todo lo que le exigen en los maratones.

Por otro lado mostramos los instrumentos que utilizamos para las terapias, todos con tecnología Human Tecar, gracias a Activa2 de RTVE por dedicarnos este espacio y a todo el público televidente por estar siempre atentos e informarse día tras día.

¿Por qué nos parece importante que conozcan los beneficios de las terapias ofrecidas en Javier Guerra?

En general, como profesionales consideramos que es importante tener al menos una noción básica de los beneficios que pueden aportar las fisioterapias y esa es una de las razones por las que agradecemos el espacio que nos dedicó Activa2 de RTVE. 

Este contenido está destinado tanto para quienes practican deportes como para aquellos que solo buscan llevar un estilo de vida saludable, las fisioterapias no existen solo para tratar lesiones. Acudir a sesiones en nuestro centro o en cualquier otro previene, identifica y corrige cualquier anomalía muscular que se presente o que está propensa a manifestarse. Entre tantos de los beneficios que aporta la fisioterapia en el cuidado de tu salud se encuentran:

  • Alivia el dolor: Las técnicas que empleamos actúan de manera directa en contra del dolor e inflamación.
  • Mejora la fuerza muscular y la movilidad.
  • Previene el deterioro físico: Uno de los principales objetivos de la fisioterapia es frenar el deterioro físico que pueden generar ciertas patologías como la esclerosis múltiple o el Parkinson. Además, mediante terapias neurológicas, que también ofrecemos en nuestro centro, se pueden tratar afecciones del sistema nervioso.
  • Aumenta la flexibilidad.
  • Mejora funciones básicas del organismo: La constancia es clave en todo y cuando se cumplen con las sesiones pautadas, además de tratar tu lesión fortaleces las estructuras musculares, óseas y articulares.
  • Mantiene en buenas condiciones las articulaciones.
  • Previene futuras lesiones: La mayoría de los tratamientos puestos en práctica en cualquier centra de fisioterapia, con la constancia y el paso de las sesiones va corrigiendo errores básicos que en un futuro de evitar otras lesiones, como corrección de la postura mejorando así el funcionamiento del organismo.

Técnicas Human Tecar aplicados en nuestro centro Javier Guerra

Si de algo buscamos hacer énfasis en el espacio que nos dedicó Activa2 de RTVE, fue en mostrar que nuestras terapias se basan en técnicas Human Tecar. En fisioterapia las rozas esta técnica es nuestro principal objetivo para brindarle a nuestros pacientes los mejores resultados. Bajo este mecanismo aseguramos que la recuperación o prevención provenga de las propias capacidades que tiene el cuerpo para recuperarse por sí solo, evitando el uso de agentes externos.

Las terapias Human Tecar tiene una gran cantidad de beneficios, el más resaltante es que no expone al cuerpo a sufrir efectos colaterales o daños secundarios gracias a que es el propio organismo el que actúa para su recuperación. En caso de presentar dudas sobre cómo funciona esta técnica, en el programa Activa2 de RTVE mencionamos que es un funcionamiento a base de electricidad y contamos con dos tipos de electrodos, los resistivos y los capacitivos.

En cuanto a los capacitivos, en nuestro centro Javier Guerra contamos con dos, los termodinámicos y los linfodinámicos, dependiendo de lo que necesite el caso se usa uno u otro. Las aplicaciones capacitivas no hacen más que generar  pequeños electrodos buscando una variación del campo electromagnético, activando los iones que se encuentran en la zona afectada. En términos técnicos esto se denomina “hipertermia” y ofrece mejores resultados si se mezcla con terapias manuales.

Para las resistivas, de igual modo se introduce corriente eléctrica en el cuerpo, solo que aquí toda esta corriente se centra en la zona afectada produciendo más resistencia en el electrodo y la placa de entorno.

¿En qué se especializa el centro de fisioterapia Javier Guerra?

En nuestro centro tratamos de abarcar de todo un poco, sin embargo nos afincamos más hacía el atletismo, ellos son nuestros principales pacientes.

En Javier Guerra Fisiotarapia tratamos todo lo relacionado con contracturas musculares, roturas de fibras, esguinces de tobillo, rodilla y menisco, lesiones en cadera y la zona lumbar. No obstante, ofrecemos tratamientos personalizados teniendo siempre la aprobación del paciente y lo que este amerita.

Centro Human Tecar Javier Guerra: Para sentirse mejor más rápido

Si se investiga un poco, los primeros logros del Human Tecar se dieron en el ámbito deportivo y con el paso de los años se ha convertido en la opción número uno de cualquier atleta ya que les permite regresar a sus actividades en períodos cortos tras una lesión y les previene futuros riesgos. Nuestro método Human Tecar siempre será ofreciendo mientras se esté tratando una lesión que no requiera intervención quirúrgica, si este es el caso se pondrán en práctica nuestras terapias luego de la intervención.

¿Cuántas sesiones de fisioterapia son necesarias para tener una buena recuperación?

No existe un número determinado de sesiones para recuperarte al 100%, todo depende de tu tipo de lesión, las leves por lo general no llevan más de 4 semanas, las agudas y crónicas ya son más extensas. En Javier Guerra nos enfocamos más en ofrecer calidad que en darle un número exacto al atleta de recuperación, de hecho cuando consideramos que es suficiente dejamos que sea el paciente quien de su punto de vista en relación a como se siente y sea quien decida si necesita más terapias.

 

¿Qué es la fascitis plantar? ¿Cómo podemos tratarla?

La fascia plantar es un tejido elástico grueso que se ubica en la planta del pie. Si se inflama se produce una fascitis plantar.

La fascia plantar es una banda que se extiende desde el hueso del talón hasta conectar con la zona debajo de los dedos, en los cuales se inserta. Cumple una función biomecánica fundamental al caminar, proporciona estabilidad y la tensión necesaria para ayudar a mantener el arco del pie.

Cuando la fascia se inflama ocasiona un dolor punzante que puede convertir en un calvario el simple hecho de caminar. El dolor se ubica en el talón, y a veces se irradia hacia toda la planta del pie hasta los dedos. Otro síntoma común de esta dolencia es la sensación de ardor.

El dolor se manifiesta con mayor intensidad al dar los primeros pasos del día. Disminuye con el movimiento, porque la fascia se va estirando, pero nunca desaparece. El dolor vuelve con fuerza si se está de pie por mucho tiempo o al levantarse luego de estar en reposo.

En fisioterapia Las Rozas contamos con los profesionales, métodos y tecnologías que aseguran la mejor atención posible para tratar y superar este problema.

¿Cómo se produce la fascitis plantar?

La fascitis plantar se produce cuando hay una sobrecarga en las tensiones habituales que soporta la fascia. Estas tensiones son sostener el peso corporal, caminar, correr o saltar.

Cuando son excesivas y repetitivas ocurren desgarros e inflamaciones en el tejido. Puede pasarle tanto a deportistas como a personas que practican actividad física moderada o personas sedentarias.

La aparición de la fascitis plantar está asociada a:

  • Uso de calzado inadecuado para la actividad física que se practica y para la vida cotidiana. El calzado es incorrecto cuando no proporciona la adecuada amortiguación y cuando no permite una distribución uniforme del peso corporal. Por ejemplo, el uso de zapatos de tacón alto o botas que no proporcionan un adecuado soporte al talón, aumenta el riesgo de ascitis plantar.
  • Una lesión mal curada, por ejemplo, un esguince, o contracturas que causan dolor o molestias que obligan a cambiar la pisada. Generan demasiada tensión en la planta del pie.
  • La anatomía del pie puede ocasionar una forma incorrecta de pisar afectando la distribución del peso al caminar y por tanto sobrecargando la fascia. Hay más riesgo en los pies planos y pies con el arco plantar alto.
  • La práctica de deportes que someten al talón y al pie a constante estrés, como carreras en superficies duras, baloncesto, fútbol, saltos, danza aeróbica.
  • Sobrepeso y obesidad que producen más tensión sobre los pies en su función de soportar la carga corporal.
  • Realizar trabajos que requieren estar mucho tiempo de pie o caminar sobre superficies duras.
  • La edad, la fascitis plantar es más frecuente en personas mayores de 40 años. Con el envejecimiento se debilita el tejido y es más propenso a sufrir daños.

El diagnóstico se hace mediante un examen clínico. Es posible que se ordene una radiografía para descartar fracturas o espolón calcáneo, o un electromiograma para descartar el atrapamiento de un nervio.

fascitis plantar

¿Cómo podemos tratarla?

La fascitis plantar se puede tratar con fisioterapia. Luego de una evaluación, el fisioterapeuta diseña un plan basado en el perfil del paciente y en la gravedad de la lesión.

La fisioterapia tiene como objetivos disminuir el dolor, tonificar la musculatura del pie y de la pierna, y ganar flexibilidad en los músculos demasiado tensos. El fisioterapeuta indica además ejercicios para corregir posturas y cambiar los apoyos del pie que están ocasionando problemas de sobrecarga.

Incorporando a la rutina diaria los ejercicios, estiramientos y correcciones de postura aconsejados por el fisioterapeuta, se previene la reaparición de la fascitis plantar.

El tratamiento de la fascitis plantar se basa en:

  • Aplicación de hielo durante los primeros días de dolor agudo.
  • Aplicación de ultrasonido y estimulación eléctrica.
  • Masajes en la zona para reducir la inflamación y aliviar la tensión de los músculos.

Con el fisioterapeuta se aprenden automasajes y ejercicios que practicados con regularidad ayudan a recuperarse y evitar recaídas.

  • Automasaje de la fascia plantar, dedos y pie, se realiza para liberar la tensión en la fascia y músculos de la planta del pie.
  • Automasaje con pelota para relajar los músculos del pie, incluidos los flexores de los dedos.
  • Automasaje del gemelo y sóleo, ayuda a relajar el pie.
  • Ejercicios para relajar la fascia, como mover el pie adelante y atrás usando una botella congelada.
  • Estiramientos del gemelo, sóleo y tríceps sural, musculatura implicada en la carrera y la marcha y en el correcto funcionamiento del pie.

Si la fascitis plantar es producida por un problema anatómico del pie, el médico podría indicar el uso de una plantilla personalizada que corrija el apoyo del pie.

Recomendaciones

Hacer un tratamiento con fisioterapia es clave para la recuperación de la fascitis plantar. Se recomienda buscar la atención del fisioterapeuta para tratarla de manera correcta, evitar que se agrave y se convierta en un problema crónico complicado de sanar. Si no se atiende a tiempo, también existe el riesgo de que el dolor modifique la forma de caminar. Si eso ocurre, se pueden generar tensiones y sobrecargas en otras partes del cuerpo como rodillas, cadera y espalda.

Para la prevenirla se recomienda:

  • Mantener un peso saludable. El aumento de peso es uno de los factores desencadenantes de la fascitis plantar.
  • Realizar actividad física, adaptada a edad y condición de salud.
  • Calentar antes del ejercicio físico, e incluir estiramientos específicos para la planta del pie antes de realizar la actividad.
  • Siempre que sea posible, elegir superficies blandas para caminar o correr. Se minimiza el impacto en los pies.
  • Seleccionar un calzado cómodo, con buena amortiguación para los impactos, que permita el apoyo de todo el pie para que el peso se distribuya mejor. El diseño y talla tienen que ser los adecuados para evitar que el talón se desplace. Es conveniente evitar el uso de calzado en mal estado, en especial si se va a hacer ejercicio.
  • Prestar atención a las señales de molestia o dolor que envía el cuerpo y si persisten atenderlas con un especialista.

¿Cómo podemos tratar la tendinitis?

La tendinitis es la inflamación del tendón. La principal función del tendón es unir el músculo con el hueso y permitir el movimiento de la estructura musculoesquelética.

El tendón se inflama cuando se le da un uso excesivo, por ejemplo al repetir de forma continua un movimiento. La tendinitis también aparece cuando se hace un mal uso del tendón, realizando movimientos demasiado intensos para los cuales los músculos no están bien preparados.

La tendinitis no se cura sola. Es un problema que debe tratarse cuanto antes para evitar que se agrave, se vuelva crónico, y se alargue el período de recuperación. Se recomienda acudir al fisioterapeuta, que es el profesional que está capacitado para indicar un tratamiento adaptado al tendón afectado y perfil del paciente.

El tratamiento con un fisioterapeuta se enfoca en disminuir la inflamación, aliviar el dolor, y recuperar la capacidad funcional del tendón. El plan incluye el fortalecimiento de los músculos vinculados al tendón, lo que contribuye a evitar recaídas.

Diagnóstico y tratamiento de la tendinitis

El dolor y la inflamación son síntomas característicos de la tendinitis. Es limitante porque el dolor empeora con la actividad y el movimiento de la zona lesionada. Las partes del cuerpo que sufren con más frecuencia la tendinitis son codos, hombros, rodillas, muñecas y manos, tobillos y pies.

Para diagnosticar la tendinitis, el fisioterapeuta busca precisar cómo se produjo la inflamación, y la ubicación y características del dolor. Pregunta al paciente dónde siente el dolor y cuándo comenzó, si apareció de forma repentina o gradual, y con cuáles actividades o movimientos empeora. Se interesa por conocer el tipo de trabajo que realiza el paciente, sus pasatiempos y qué actividad física practica y su intensidad.

tratamiento tendinitis

El fisioterapeuta realiza una evaluación física para observar la capacidad que tiene el tendón para cumplir su función. Mueve la articulación hacia diferentes posiciones para determinar el rango de movimiento y en cuáles posturas aumenta el dolor. Además, evalúa la fuerza muscular del área que sufre la tendinitis.

Si lo considera necesario para confirmar el diagnóstico, el fisioterapeuta podría recomendar hacerse una ecografía o resonancia magnética. Así se descartan otras lesiones o enfermedades que presentan síntomas similares.

Una vez completado el diagnóstico, el especialista diseña un tratamiento personalizado para abordar la tendinitis. Podría aconsejar, junto con la fisioterapia, el reposo temporal de la actividad física, laboral o cotidiana causante de la tendinitis.

Crioterapia, masajes, electroterapia, ultrasonido, ejercicios de manipulación articular y movilización dirigida son técnicas que se usan en el tratamiento de la tendinitis. Su aplicación depende de la evaluación y criterio del fisioterapeuta de acuerdo con cuál sea el tendón y la gravedad de la dolencia. En el plan de tratamiento señala cuándo y por cuánto tiempo tienen que aplicarse estas técnicas.

  • La terapia con frío aplicando esponjas heladas o bolsas de hielo tiene efectos vasodilatadores. Estos ayudan a aumentar la sangre en la zona y con ello contribuyen a activar los mecanismos reparadores del propio cuerpo.
  • Los masajes alivian las contracturas y estimulan el flujo sanguíneo, y las corrientes eléctricas tienen acción analgésica y antiinflamatoria.
  • La aplicación de ultrasonido produce vasodilatación, disminuye la rigidez articular y la contractura muscular, todos estos son efectos que contribuyen a recuperar el tendón.

Para superar la tendinitis es fundamental un programa de ejercicios centrado en recuperar el movimiento y funciones del tendón inflamado, y fortalecer la zona. Los estiramientos, los ejercicios de flexibilidad y fuerza son los indicados para lograrlo. Los estiramientos pasivos, sin contracción muscular, están dirigidos a lograr la relajación del músculo con lo cual se reduce la tensión sobre el tendón.

Luego el paciente comienza a realizar estiramientos y ejercicios dirigidos a contraer el músculo y alargar el tendón.

Los consejos para lograr una reeducación postural también son parte del tratamiento. Sobre todo están indicados en aquellos casos en los que la tendinitis es ocasionada por malas posiciones al realizar una actividad.

Al sentir mejoría en el dolor, se podría retomar la actividad deportiva de manera progresiva y controlando la intensidad, si el fisioterapeuta lo considera según la evolución del paciente. Los ejercicios en piscina, por el bajo nivel de impacto del agua, se recomiendan para comenzar el retorno gradual al entrenamiento.

¿Qué hacer para prevenir la tendinitis?

Siguiendo una serie de recomendaciones se reduce la posibilidad de que aparezcan las condiciones desencadenantes de la tendinitis.

Te recomendamos:

En la vida diaria:

  • Evitar los movimientos repetitivos y por períodos prolongados de las articulaciones.
  • Practicar actividad física para ganar flexibilidad y fortalecer los músculos.
  • Tomar conciencia de las actividades que generan molestias y cambiar hábitos para prevenir que se produzca una tendinitis.
  • Mantener una buena postura y evitar permanecer en posturas incómodas por largo tiempo. Por ejemplo, no permanecer largo tiempo sentado o de pie, y tomar descansos frecuentes de las actividades manuales.
  • Mantener una buena alimentación, moderando el consumo de alimentos que favorecen los procesos inflamatorios, como lácteos, grasas saturadas, azúcares refinados y carnes rojas. Incluir en la dieta frutas, verduras, pescados azules y frutos secos.
  • Hidratarse lo suficiente durante el día.

En la actividad deportiva:

  • Al entrenar cuidar la correcta ejecución de los ejercicios y utilizar un calzado cómodo y apropiado según el tipo de deporte que se practique.
  • Dar al cuerpo el suficiente tiempo de reposo y recuperación entre sesiones de entrenamiento.
  • Calentar apropiadamente antes de la actividad física y hacer estiramientos al concluirla. Un buen calentamiento favorece la elasticidad de los tendones lo que les permite soportar la intensidad del ejercicio.
  • Hidratarse bien durante la práctica deportiva.

Estar atentos a los avisos del cuerpo:

  • Prestar atención a cualquier señal del cuerpo, molestias o dolores que avisen que se está sobrecargando o usando en exceso algún tendón. Estas señales indican que se debe disminuir la intensidad del ejercicio, o que se debe corregir la postura o descansar de los movimientos repetitivos.
  • Acudir al fisioterapeuta apenas se sienta el dolor y la inflamación. De esta manera, se obtiene la atención adecuada a tiempo y se logra una buena recuperación que evita recaídas.

¿Cómo tratar lesiones en el deporte de contacto?

Adentrarse en el mundo deportivo es una de las mejores maneras de cuidar tu salud y, por qué no, dedicarte a lo que te gusta. Sin embargo, cuando se es principiante en alguna disciplina deportiva de contacto, la mayoría de las veces no se contempla la alta probabilidad de sufrir lesiones desde la primera práctica.

En el centro de fisioterapia las Rozas nos encargamos de tratar lesiones de cualquier tipo. Teniendo siempre como prioridad el bienestar del paciente y entendiendo que ameritan una pronta recuperación. Es por esto que asignamos tratamientos personalizados, pensando en las necesidades de cada uno de nuestros clientes.

Al sufrir una lesión de cualquier grado se deben tener en cuenta muchos otros factores, más que el simple hecho de asistir a un centro de rehabilitación. Tratar lesiones en ocasiones resulta ser más tedioso de lo que parece, hay que respetar desde las consultas para la rehabilitación, hasta los tiempos de recuperación, evitando realizar actividades físicas que empeoren la situación.

A continuación te presentamos una serie de tips que deberás tener en cuenta en caso de sufrir alguna lesión ocasionada por deportes de contacto:

La importancia de respetar los tiempos de recuperación

Este es un punto que a la mayoría de los deportistas les cuesta cumplir, son impacientes y es comprensible. Al estar acostumbrado a practicar a diario, para luego dejar de hacerlo por un lapso de tiempo, que en ocasiones puede ser bastante largo, es desesperante para cualquiera.

No obstante, al momento de tratar lesiones, dedicarle el tiempo de recuperación necesario es indispensable. Este no es un período de tiempo fijo para todo aquel que presente lesiones, mientras más grave sea la lesión, más largo será el tiempo de recuperación.

Lesiones musculares

Son las más comunes en presentarse y las que menos tiempo requieren para recuperarse. Este tipo de lesión se puede manifestar de diferentes maneras, una contusión, mal estiramiento, rotura de fibras musculares, etc. En cualquier caso, lo primordial es inmovilizar el músculo afectado.

Si se trata de una lesión leve, como pequeñas rupturas de las fibras, la recuperación no excederá los 15 días, ya que es el tiempo necesario para que el músculo cicatrice. Las lesiones musculares más comunes ocasionadas por los deportes de contacto son:

  • Inflamación muscular
  • Lesiones musculares en los gemelos-sóleo
  • Lesiones en los isquiotibiales

Dislocaciones

Las dislocaciones son una de las lesiones más dolorosas, ocurren tan rápido que todo el dolor se concentra en segundos. Son lesiones en las articulaciones donde se “descarrilan” los extremos de los huesos perdiendo su posición original. Cuando se practican deportes de contacto, la principal causa de estas lesiones son los tropiezos, golpes y caídas.

Tratar lesiones de dislocación, incluye ciertas maniobras en las que se puede volver a ubicar el hueso en su lugar de manera fácil, lo cual permite la movilización inmediata. Por otra parte, si la lesión es más fuerte se procederá a inmovilizar la zona afectada mediante férulas y respetar el tiempo de uso de estás, tratándose de una lesión no muy grave el tiempo mínimo es de 30 días.

Existen ciertos tipos de dislocación que son propensas a volver a lesionarse, como las de rótula y hombro, se recomienda utilizar protectores en estas zonas al retomar las actividades físicas. Las dislocaciones son más comunes en las siguientes partes del cuerpo:

  • Tobillos
  • Rodillas
  • Hombros
  • Cadera
  • Codos
  • Mandíbula
  • Dedos de las manos y pies

Torceduras

Sin duda el tipo de lesión más común que puede sufrir cualquier persona, no solo el que realice deportes de contacto. Son causadas por caídas, golpes o contorsiones y son más frecuentes en las muñecas y tobillos.

Cuando esto sucede, los ligamentos se estiran, llegando al punto de romperse. La recuperación de estás lesiones, en principio incluyen el reposo del área afectada, inmovilizándolo con pequeñas vendas, ejercer comprensión en la zona y tomar antiinflamatorios.

Esta es una de las recuperaciones más cortas, con 2 semanas de buen cumplimiento del tratamiento se podrá volver a movilizar la zona afectada.

Fracturas

Las más temidas por todos. La ruptura de hueso conlleva a una recuperación bastante larga y si no se cumple tal y como se requiere, lo único que se ganará será prolongar este tiempo.

Las fracturas graves, denominadas abiertas o compuestas, son aquellas en donde el hueso logra abrir la piel. Para este tipo de lesiones lo primero será una operación en donde se procederá a colocar el hueso en su sitio mediante placas, clavos o tornillos. Luego se procederá a colocar un yeso para inmovilizar la zona.

El tiempo de este dependerá del tipo de fractura, sin embargo lo recomendado como mínimo son 30 días. Al finalizar este lapso, prosigue tomar rehabilitaciones en las cuales se definirá por completo en cuanto tiempo se podrá regresar a las actividades cotidianas.
tobillo roto

Acortar los tiempos de recuperación

Al tomar la decisión propia de reducir el tiempo de recuperación, sin tener en cuenta lo recomendado por los especialistas, solo traerá más problemas a corto plazo.

Cuando un músculo, hueso, articulación, ligamento, etc., se ve afectado y no se le da el tiempo necesario para que se recupere y vuelva a su forma natural por sí solo, se arriesga a que más adelante este sufra una lesión aún peor debido a que no quedó bien curado.

Para evitar estos ataques de rebeldía por parte de los deportistas, la primera recomendación es no quedarse sedentario, si bien se tiene una parte del cuerpo afectada, las demás no. Se pueden ejercitar sin tanto esfuerzo las zonas donde no se sufrió la lesión;  es decir, si se tiene inmovilizada una pierna se puede entrenar la parte superior del cuerpo con toda normalidad.

También se recomienda asistir a terapias psicológicas, estos eventos también marcan de forma emocional al  atleta. Entender que el cuerpo necesita tiempo para volver a ser el mismo no es tarea fácil. Es aquí donde el papel de los fisioterapeutas y entrenadores cobra más valor, pues deben convertirse en ese apoyo que necesita el deportista, sin dejar de lado el equilibrio que requiere para no caer en situación de estrés.

¿Qué es Human Tecar?

Cuando se habla de entrenar, la mayoría de las personas olvida o desconoce que este término engloba una parte muy importante, la recuperación muscular. No tener en cuenta este aspecto, en ocasiones se convierte en la principal causa de las indeseables lesiones.

Con los diversos avances tecnológicos en el área de la fisioterapia, en los últimos años se ha popularizado el Human Tecar.

Esta es una especialidad que ofrecemos en nuestro centro de fisioterapia Javier Guerra. La base del Human Tecar  está enfocada en la capacidad que tiene el propio cuerpo de recuperarse por sí solo, siempre y cuando se estimulen de manera adecuada las áreas afectadas.

Human Tecar fue registrada como marca por primera vez en el año 1996 por la empresa italiana Unibell. Desde entonces se ha convertido en la opción número uno de rehabilitación rápida y efectiva.

¿En qué nos puede ayudar este tratamiento?

El principal objetivo de este tratamiento, es aliviar el dolor y promover una pronta recuperación en las zonas afectadas.

También se puede tomar en cuenta que al someterse a las terapias de Human Tecar, no se corre el riesgo de sufrir efectos colaterales ocasionados por medicamentos como los analgésicos, ya que estos son sustituidos por la recuperación propia del organismo.

No se puede pasar por alto que este tratamiento no solo es efectivo en los momentos donde la lesión ya está presente, pues también involucra terapias preventivas. En pocas palabras, no solo actúa de manera reactiva sino que se anticipa a mantener el funcionamiento de los músculos aptos para las actividades diarias y menos propensas a las lesiones.

¿Cómo se realizan las sesiones de Human Tecar?

Este es un tratamiento que consta de terapias dinámicas, es decir mezclan las técnicas manuales con la implementación tecnológica, dependiendo del caso y de lo que este necesite.

Al unir estas dos técnicas, lo que se le logra en los diferentes grupos musculares es  activarlos, relajarlos, eliminar las tensiones y mantenerlos en buen estado. Es importante tener en cuenta que en una sesión de Human Tecar, se pueden aplicar diversos métodos de rehabilitación.

En términos generales, este es un sistema que se basa en la activación del cuerpo desde el interior de los tejidos efectuando solo tres acciones:

  • Microcirculación.
  • Vasodilatación.
  • Aumento de la temperatura.

¿Quiénes utilizan Human Tecar?

Aunque cualquier persona pueda aplicar para estas terapias, la principal demanda se encuentra en los grandes atletas.

Los deportes extremos exigen tener una buena condición fisiológica y aún teniéndola,  se puede estar propenso a lesiones. Es por esto que Human Tecar es el método número uno utilizado en la fisioterapia deportiva.

Los grandes resultados que se han observado desde que fue puesto en práctica por primera vez, han logrado captar toda la atención de los atletas. Pues al eliminar tan pronto los dolores y promover una recuperación mucho más rápida que con cualquier otro método de rehabilitación, engloba esos pequeños detalles que marcan la diferencia para los deportistas.

Sin embargo, no es un requisito indispensable ser atleta o entrenar intenso para optar por sesiones de Human Tecar. El cuidado del cuerpo y la salud, llevando un estilo de vida saludable debe ser la prioridad de cada persona, así que tomar terapias preventivas si no se ha presentado ningún tipo de lesión, aporta un granito de arena al cuidado propio que se debe tener.
Qué es Human Tecar

Modos de aplicación de Human Tecar

La mayoría de estas sesiones se dividen en dos ramas, la capacitiva y la resistiva. La manera en la que estas se empleen o se combinen al momento de las terapias, depende de lo que requiera el paciente.

Capacitivo

Al aplicar esta modalidad, lo que se busca generar en el cuerpo es una pequeña corriente que sale del electrodo generando una variación en el campo electromagnético, de esta manera se ponen en movimiento los iones que se encuentran en el tejido afectado.

En realidad lo que se produce con esto es una hipertermia (aumento de la temperatura del cuerpo). De esta manera se promueve la vascularización muscular, drenaje de edemas y la disminución del dolor.

Si se llevan a cabo con terapias manuales, los beneficios aumentan, como los estiramientos musculares, sus movilizaciones y excentricidad.

Resistivo

Al igual que en el anterior, se introduce una corriente en el cuerpo. La diferencia radica en que al aplicar este método la corriente se concentra en la parte del tejido que cuenta con mayor resistencia entre el electrodo y la placa de entorno.

Los beneficios que se obtienen al aplicar este método son varios, aumento de la oxigenación de los músculos, vascularización, aporta a la maduración de las células, reduce las inflamaciones que se presenten y acelera el proceso de cicatrización en los tejidos.

A pesar de las diferencias que presenta cada método de esta sesión, ambas cuentan con ciertos beneficios en común:

  • Aumenta la producción de colágeno y elastina.
  • Incrementa la oxigenación de los tejidos subcutáneos, mejorando su calidad.

Lesiones comunes en las que se utiliza Human Tecar

  • Recuperación muscular post-entrenamiento y preventiva.
  • Roturas musculares, fracturas y tendinitis. Permitiendo la recuperación hasta 6 veces más rápido que otros métodos.
  • Rehabilitaciones post-quirúrgicas.

Preguntas frecuentes acerca de Human Tecar

¿Cuál es el número mínimo de sesiones necesarias para notar los resultados?

Esto depende de dos factores, el tipo de patología que se presente y qué tan rápido responda el cuerpo a los efectos de las terapias. Sin embargo, si se tratan de lesiones leves, como los esguinces, luego de la primera sesión se pueden notar los cambios.

¿Se debe esperar algún lapso de tiempo luego de la lesión para comenzar con el tratamiento?

En teoría no, esta es una rehabilitación que se puede llevar a cabo al instante de la lesión y de esta manera se podrá eliminar mucho más rápido el edema. Pero bien, todo depende de lo que el médico recomiende.

¿Human Tecar cuenta con base científica?

En definitiva. Ya varias universidades a nivel mundial se han tomado la tarea de investigar este método de rehabilitación y los resultados obtenidos por todas son semejantes, afirmando lo beneficioso que es este método.

¿Por qué es tan importante hacer un estudio de la pisada?

Estar erguidos y caminar es algo tan natural para nosotros que ni siquiera lo pensamos. Sin embargo, cada paso que damos produce un impacto sobre ligamentos, huesos y articulaciones que, con el tiempo, de no realizarlo correctamente, puede traducirse en lesiones. Y no es solo cuando practicamos running o algún deporte de élite, sino en el movimiento que realizamos día a día.

Las lesiones más frecuentes relacionadas con caminar o correr están asociadas a la forma en que pisamos. Conocer nuestro tipo de pisada puede ayudarnos a prevenir dolores y/o corregir defectos de los pies, además de permitirnos realizar la elección del calzado adecuado para el caminar cotidiano o para hacer deporte. Esto se logra a través de un estudio de la pisada.

Saber caminar correctamente y saber correr previene lesiones que pudieran llegar a ser incapacitantes. Del tratamiento adecuado, personalizado y profesional de estas lesiones conocen en la clínica de fisioterapia en Las Rozas. La experiencia del centro se basa en el tratamiento de deportistas de élite, pero sus servicios los ofrece a cualquier paciente que requiera técnicas fisioterapéuticas como tratamiento.

Fundamentos del estudio de la pisada

Este es un estudio biomecánico con el cual se obtiene información sobre nuestra forma de caminar y los movimientos asociados. Es importante conocer los movimientos que produce nuestro cuerpo con respecto a caderas, rodillas y espalda para evitar lesiones. Con un estudio de la pisada se puede determinar nuestra forma de pisar, si existen descompensaciones, desequilibrios o anomalías posturales y lesiones de caderas, rodillas o pies.

Es, en sí, un estudio integral de nuestro cuerpo en movimiento que toma en cuenta el peso, la condición física y la forma de entrenamiento o de caminata. Para eso, analiza el pie en posición estática, parados de pie, o en movimiento, tanto caminando como corriendo.

¿Cómo se hace?

El estudio de la pisada inicia con una exploración articular y muscular del pie en reposo para determinar el estado físico. Posteriormente, sobre una plataforma de presiones, se realizan los análisis estático y dinámico. Con el primero, se analiza la postura del pie y se determina la huella. Un escáner en la plataforma tomará imágenes que serán evaluadas por el especialista. Se evalúa también el balance del peso del cuerpo en cada pie. En el análisis dinámico, el paciente debe caminar y correr sobre la plataforma para, nuevamente, obtener las imágenes que serán analizadas.

Los análisis básicos pueden complementarse con el uso de sensores en los pies que permiten el estudio tridimensional de la pisada. Con los resultados, el especialista determinará la necesidad de rehabilitación dirigida por un fisioterapeuta y/o del uso de plantillas ortopédicas.

Tipos de pisada

Existen tres tipos principales: la del pie pronador, la del pie supinador y la del pie neutro.

  • Pie pronador: el pie se inclina hacia su parte interna de forma de que el tobillo actúa como amortiguador del movimiento. Es la más común en los corredores pues con ella el pie se adapta mejor a diferentes tipos de terreno de forma de evitar lesiones. Cuando el ángulo que se desarrolla es muy pronunciado, puede requerir el uso de una plantilla correctora.
  • Pie supinador: el movimiento del pie es al contrario; no realiza el giro hacia el interior sino que el apoyo se hace sobre la parte externa. Este tipo de pisada no es muy común.
  • Pie neutro: no existe movimiento lateral al pisar, con lo que el desplazamiento es lineal; se considera el pie normal.

Problemas de rodilla por pisar mal

Caminar de forma no adecuada puede producir dolor de rodillas pues se produce una repartición desigual del peso del cuerpo. Además, correr, generalmente en exceso, también ocasiona problemas de rodilla debido a su alto impacto y al desequilibrio que produce en la pelvis. Una mala pisada provoca degeneración de los cartílagos de la rodilla y su desgaste con el consecuente dolor.

Pisar de forma inadecuada reduce la estabilidad en el llamado tren inferior, lo que obliga a la articulación de la rodilla a moverse de forma lateral, además de su movimiento habitual de flexión y extensión. Esta deformación lateral del movimiento es más evidente en los corredores, en los que este desplazamiento se ve ampliado por el impacto que reciben las rodillas.

Para conocer si los problemas de rodilla se deben a una mala pisada, un especialista debe analizar si caminas bien por medio de un estudio de la pisada. Él te indicará la terapia más adecuada para tu dolencia. En algunos casos, puede recomendarte el uso de una rodillera estabilizadora, que reduce la presión que recibe la rodilla hasta un 15%. En casos más severos, seguramente deberás ser atendido por un fisioterapeuta que te ayudará con los ejercicios más adecuados a tu dolencia.

Dolor de talones

El principal ligamento del pie, conocido como fascia plantar, está diseñado para soportar el peso del cuerpo y facilitar el apoyo al caminar. Sin embargo, existen ciertos factores que pueden afectarlo produciendo una condición progresiva de dolor que se concentra en el talón y que es conocida como fascitis plantar. Una de las principales causas de esta lesión es pisar de forma irregular que, como ya vimos, puede provocar una distribución irregular del peso del cuerpo sobre la planta del pie.

La irregularidad de la pisada puede producir pequeños desgarros en el ligamento que provoquen inflamación y generen la fascitis plantar. Esta dolencia puede presentarse en forma de dolor sordo y constante, dolor punzante o de palpitaciones. Además de la inflamación, se pueden desarrollar espolones calcáneos. Estos son depósitos de calcio en el talón que presionan el tejido blando, graso y almohadillado que amortigua al pisar, produciendo dolor crónico.

La fascitis plantar puede ser aliviada en casos menos severos con el uso de un tratamiento combinado de reposo, frío para la inflamación y la utilización de plantillas diseñadas a medida. Los casos más severos deben ser tratados con inyecciones de cortisona e, incluso, con cirugía.

¿Qué es la cinesiterapia?

Conocida también como kinesioterapia, kinesiterapia o terapia basada en el movimiento, la cinesiterapia es una técnica perteneciente al área de la fisioterapia. Consiste en movimientos de rehabilitación para daños producidos principalmente sobre el aparato locomotor por enfermedades, accidentes o ejercicio físico.

La cinesiterapia permite reducir el dolor, mejorar la fuerza muscular, aumentar el rango de movimiento articular y muscular, mejorar la coordinación y el control neuromuscular, lograr el reaprendizaje motor y mejorar el equilibrio y la postura.

Javier Guerra, al frente de un equipo de osteópatas y fisioterapeutas profesionales, ofrece en su clínica de fisioterapia tratamientos adecuados para atender dolencias deportivas, ortopédicas, tras cirugías o con una patología neurológica asociada.

Efectos fisiológicos de la cinesiterapia

Los efectos fisiológicos que produce la terapia de movimiento pueden repercutir a nivel general o a nivel de los huesos, músculos y articulaciones.

  • A nivel general, el uso de movimientos de cierta intensidad aumenta el trabajo cardíaco, con el consecuente aumento del consumo de oxígeno y de la vascularización e intercambio tisular. Sobre los huesos, puede producir modificación de la arquitectura y remodelación ósea por las presiones que ejerce el movimiento.
  • A nivel del músculo, aumenta su vascularización y la transmisión de la señal nerviosa al producir hipertrofia de las fibras musculares, aumento de la mioglobina y de la densidad y viscosidad del sarcolema. Su efecto sobre las articulaciones se observa por el estiramiento de la cápsula y el ligamento, junto con el aumento de secreción sinovial, todo lo cual repercute sobre el movimiento.

Beneficios de la cinesiterapia

El más conocido es el terapéutico, en el tratamiento de dolencias patológicas o debidas a lesiones y en la corrección de deformidades debidas a actitudes viciosas. Sin embargo, la terapia de movimiento también tiene beneficios preventivos y paliativos. Su función preventiva ayuda a evitar la retracción de los tejidos blandos articulares y la pérdida del esquema corporal y, además, a potenciar y mantener la capacidad extensible y de contracción de algunos tejidos. Como terapia paliativa, ayuda a mantener el arco de movimientos del cuerpo.

Precauciones y contraindicaciones de la cinesiterapia

El movimiento no siempre está recomendado en todas las patologías o, al menos, debe ser realizado con precaución. Un caso en el que se suele contraindicar esta terapia es para la movilización de un segmento del cuerpo durante su proceso de curación. También debe realizarse con precaución en pacientes que sufrieron daños o intervenciones cardíacas y los esfuerzos por el movimiento representen un nuevo riesgo para su vida. Sin embargo, la inmovilidad completa puede traer otras consecuencias secundarias como contracturas, formación de adherencias y estasis circulatoria. En estos casos se recomienda una movilidad temprana y controlada, a una intensidad que no le genere molestias al paciente y siempre bajo estricto control.

¿Qué es la cinesiterapia?

Modalidades de la cinesiterapia

Cinesiterapia pasiva

Consiste en la aplicación de movilidad por una fuerza externa al paciente, sin que este ejerza ningún esfuerzo voluntario, ni para colaborar ni para resistirse. Sin embargo, la pasividad del paciente solo se limita al esfuerzo, porque debe ser consciente del movimiento que se le efectúa. De forma pasiva, se pueden hacer movilizaciones y tracciones articulares, estiramientos miotendinosos, manipulaciones y posturas osteoarticulares.

Se consideran dos formas de cinesiterapia pasiva: relajada y forzada. En la primera, las articulaciones están libres, sin dolor, adherencias, retracciones o contracturas espásticas que le impidan la movilidad. Por su parte, la segunda se utiliza cuando las articulaciones presentan algún tipo de dificultad para su movimiento y puede ser momentánea o mantenida. Las manipulaciones, que son maniobras rápidas y enérgicas, son consideradas como una movilización momentánea. Las poleas, férulas mecánicas, la gravedad o las mismas manos del fisioterapeuta pueden realizar una movilización mantenida al ejercer una acción continua sobre la articulación.

Cuando participa el fisioterapeuta o se hace uso de máquinas y equipos electromecánicos, se habla de movilización pasiva asistida y de movilización pasiva instrumental, respectivamente. Existe una tercera forma de movilización que es llevada a cabo por el propio paciente mediante poleas o de forma manual. En esta última, denominada movilización autopasiva, no existe, sin embargo, movilidad autónoma de la parte afectada, aun cuando sea el propio paciente quien la realice. Finalmente, puede tratarse de una movilización pasiva analítica, cuando está asociada a una sola articulación, o funcional, cuando está involucrado el movimiento de varias articulaciones.

Cinesiterapia activa

A diferencia de la terapia pasiva, la activa incluye ejercicios que son realizados por el paciente de forma voluntaria, representando un esfuerzo que es controlado y dirigido por el fisioterapeuta. Puede considerarse también como movilización analítica o como movilización funcional. Al tratarse de una actividad muscular voluntaria, existe participación del sistema nervioso con la que, a través de impulsos, el paciente puede dirigir conscientemente los movimientos. En este tipo de terapia, la contracción muscular es clave en la ejecución del movimiento.

La cinesiterapia activa busca recuperar, mantener y propiciar la función muscular, que facilite los movimientos articulares y los integre en el esquema corporal del paciente. Con ella se busca recuperar el tono muscular y el máximo recorrido articular y muscular, aumentar la potencia y resistencia muscular, y mejorar la destreza, coordinación y velocidad del movimiento. Existen tres tipos: la asistida, la resistida y la libre.

  • En el primer caso, el paciente no es capaz de realizar ejercicios que provoquen un movimiento en contra de la gravedad. En este caso, la asistencia de una ayuda externa complementará la acción del músculo, sin sustituirla. Puede ser asistida por el propio paciente, por el fisioterapeuta o por aparatos.
  • La terapia libre o gravitacional le permite al paciente realizar los movimientos sin ninguna ayuda, de forma voluntaria, con la única resistencia de la gravedad.
  • Finalmente, la resistida se efectúa en contra de fuerzas externas, diferentes a la gravedad, que ayudan a aumentar la potencia, el volumen y la resistencia muscular, así como la coordinación.

En cualquier caso, siempre que se requiera terapia de movimiento para el tratamiento de alguna dolencia, lo indicado es que sea dirigido por profesionales preparados para orientar al paciente de acuerdo a los ejercicios más adecuados para su recuperación.

Ejercicios para fortalecer y estirar tus isquiotibiales

Ubicados en la parte posterior de los muslos, los isquiotibiales son descuidados con demasiada frecuencia, ya sea por los levantadores de pesas o los atletas de competición. Sin embargo, es esencial fortalecer este grupo muscular, ya sea para reequilibrar los músculos o para evitar lesiones. Aquí hay algunos ejercicios para fortalecer sus isquiotibiales y también para estirarlos.

Los isquiotibiales

Cuando hablamos de los isquiotibiales, en realidad hablamos del grupo muscular posterior del muslo compuesto por 3 músculos: el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso. Estos músculos permiten la extensión de la cadera y la flexión de la rodilla.

Como la mayoría de los grupos musculares, no es posible aislar perfectamente un músculo sin involucrar a su vecino. Al estar muy cerca en sus orígenes, o funciones, el trabajo de un músculo del grupo de los isquiotibiales llevará a la acción de los otros dos. Por lo tanto, usted puede tratar de trabajar uno de estos músculos primero sobre otro, pero no será posible aislar completamente los bíceps femorales, el semitendinoso o el semimembranoso.

Ejercicios de fortalecimiento muscular para los isquiotibiales

Ejercicio de silla

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Accesible para todos, sin tener que pasar por la sala de musculación, este ejercicio le permite fortalecer los isquiotibiales con el uso de una simple silla. Se puede realizar en ambas piernas simultáneamente o una pierna tras otra.

Ejecución:

  • Recostado, apoyado en la silla con el talón, las piernas dobladas a +/- 90°.
  • Presione hacia abajo (eje vertical) con el talón para levantar la pelvis del suelo.
  • Mantenga la posición durante unos segundos en contracción, luego suéltela suavemente y repita.

Levantamiento con piernas estiradas

levantamiento de peso

El levantamiento con piernas estiradas es un ejercicio que involucra principalmente los isquiotibiales, las nalgas y las vértebras lumbares. Sin embargo, la cabeza corta del bíceps femoral es sólo un flexor de la pierna, por lo que no interfiere con este movimiento.

Ejecución:

  • De pie con los pies ligeramente separados, sujete la barra en pronación.
  • Incline el pecho hacia adelante, manteniendo una curva natural y las piernas rectas o ligeramente dobladas, dependiendo de su flexibilidad. La barra bajará a lo largo de tus muslos.
  • Una vez que la barra llegue a la mitad de la tibia, regrese a la postura anterior.

Los buenos días

ejercicio de buenos dias

El ejercicio de los “buenos días”, que requiere los mismos músculos que el levantamiento del suelo con las piernas estiradas, es sin embargo, más peligroso en lo que se refiere a la posición de la barra que descansa sobre el trapecio.

Ejecución:

  • De pie, los pies bien estables en el suelo, a una distancia de un hombro. La barra se coloca sobre los trapecios.
  • Doble el pecho hacia adelante hasta la horizontal, manteniendo la espalda recta.
  • Permanezca unos segundos y luego regrese a la posición inicial, manteniendo las piernas rectas o ligeramente flexionadas.

Consejos para evitar lesiones por isquiones

Las lesiones de isquiotibiales son comunes en el entrenamiento de fuerza y en muchas actividades atléticas, como el atletismo (carreras y saltos), el fútbol, el rugby… Esto se debe a menudo a un desequilibrio de fuerza entre los cuádriceps y los isquiotibiales, siendo el primero generalmente mucho más desarrollado que el segundo.

En el entrenamiento con pesas, los desgarros musculares en los isquiotibiales pueden ocurrir cuando se realizan ciertos ejercicios con cargas como, por ejemplo, en cuclillas. Cuando el pecho se inclina excesivamente hacia adelante, los músculos se encuentran en una posición de estiramiento extremo. En la máquina, a través de la curvatura alargada de la pierna, el riesgo también está presente en la posición inferior con cargas pesadas, cuando se estiran los músculos.

Para evitar cualquier riesgo de lesiones, lo ideal es realizar un calentamiento, un entrenamiento y una vuelta a la calma de calidad. La rigidez en los isquiotibiales aumentaría el riesgo de lesiones. Asegúrate de hacer estiramientos regulares para practicar tu deporte favorito en las mejores condiciones.

¿Necesita asesoramiento personalizado?

Nuestro fisioterapeuta Javier Guerra le ayudará a prepararse adecuadamente para su actividad física para evitar al máximo caer en alguna de estas lesiones.

Rotura del Tendón de Aquiles

El tendón de Aquiles es el tendón que conecta los tríceps (músculo de la pantorrilla) con el calcáneo. Es gracias a él que se transmite la fuerza de los tríceps, que permiten levantar el talón al caminar y especialmente al correr.

¿Qué es una rotura del tendón de Aquiles?

El tríceps es un músculo muy potente y las fuerzas transmitidas por el tendón son muy importantes por centímetro cuadrado porque el tendón es relativamente pequeño. Esta es la razón por la que es más frecuente que la ruptura se produzca en el tendón de Aquiles.

La ruptura del tendón de Aquiles es la que se produce en el tendón que está entre el músculo tríceps y el talón. La ruptura ocurre más a menudo en el tercio medio del tendón y más raramente en la unión entre el músculo y el tendón en la parte superior o en el nivel de su unión al hueso en la parte inferior.

¿Cómo se rompe el tendón de Aquiles?

La ruptura ocurre cuando la carga en el tendón de Aquiles se vuelve demasiado alta. Varias situaciones pueden llevar a esta ruptura. La más habitual es un esfuerzo de arranque repentino durante un salto. El paciente entonces siente un choque o incluso una grieta en el tendón de Aquiles como si alguien lo hubiera golpeado. La segunda forma de romper el tendón de Aquiles, que es más rara, ocurre en una caída hacia adelante con un estiramiento muy significativo del tendón de Aquiles.

Esta ruptura raramente ocurre en un tendón sano (atleta joven), pero más a menudo en un tendón que comienza a perder sus cualidades biomecánicas y esta es la razón por la cual se da con más frecuencia en atletas de unos 40 años de edad. Se estima que el número de casos nuevos de rotura del tendón de Aquiles es de 20 por año por cada 100.000 personas.

Con mayor frecuencia, la ruptura ocurre en el área con menor vascularidad en la parte media del tendón. Como resultado de esta ruptura, hay una muesca en el tendón de Aquiles, pero la pantorrilla no se eleva como se cree a menudo. En un segundo paso, se produce una hinchazón del tobillo del pie. El dolor puede ser severo pero aún así podrías ser capaz de caminar.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

El diagnóstico de la rotura del tendón de Aquiles es extremadamente sencillo si se piensa en ello y se tarda unos segundos. Existen varios signos, pero el más fácil es buscar el de Thompson: en un paciente acostado boca abajo, con el pie en el aire, la masa muscular de la pantorrilla se presiona lateralmente. En caso de ruptura del tendón de Aquiles, no hay transmisión mecánica entre el músculo y el tobillo y no se produce ningún movimiento. Se puede buscar un segundo signo, siempre sobre un paciente acostado boca abajo con el pie sobresaliendo de la cama. Entonces notamos que el pie normal está ligeramente de puntillas mientras que en el lado roto, está vertical. Finalmente, cuando usted pasa su dedo sobre el tendón de Aquiles, nota una muesca en él.

diagnóstico de rotura en el tendón de Aquiles

¿Tenemos que hacer pruebas adicionales?

Una vez que se ha hecho el diagnóstico clínico, no se requiere ningún examen adicional, ni radiografías ni ecografías, y mucho menos una resonancia magnética. El ultrasonido para el diagnóstico no es de interés y puede incluso ser peligroso, ya que puede hablar de ruptura parcial y diagnóstico erróneo. El ultrasonido, por otro lado, tiene un interés en la estrategia terapéutica.

¿Existen rupturas parciales?

Cabe señalar que no existen rupturas parciales del tendón de Aquiles. Cuando el tendón de Aquiles se rompe, se rompe completamente. De hecho, se puede decir que explota de la misma manera que se explota una cuerda y se tira de ella hasta su punto de rotura. Las rupturas parciales son excepcionales. En cualquier caso, no confíe en un diagnóstico de ruptura parcial en el ultrasonido.

¿Qué hacer en caso de rotura del tendón de Aquiles?

Es esencial dejar de hacer deporte, ya que la continuación del deporte puede agravar las lesiones. Descanse el área afectada de tal manera que la persona lesionada no sienta dolor. Esto se puede hacer simplemente interrumpiendo el deporte, pero también puede llegar hasta la inmovilización mediante un vendaje o la prohibición de apoyo en la pierna afectada. Enfríe la herida con agua fresca o hielo (asegúrese de colocar un paño entre la piel y el hielo para evitar quemaduras por frío) para reducir la inflamación. Aplique un vendaje moderadamente apretado y levante el área afectada por encima del nivel del pecho. En caso de rotura del tendón de Aquiles, es imprescindible consultar a un médico especialista en traumatología lo antes posible.

Esperamos haberte ayudado si estás sufriendo este problema. Y recuerda que siempre que necesites puedes contactar con nosotros.

Diferentes Tipos De Esguinces De Tobillo

Un esguince de tobillo es una lesión que es provocada por torcer el tobillo de una manera incorrecta. El movimiento inapropiado del tobillo puede permitir que las bandas duras de tejidos fibrosos, que llamamos ligamentos, que mantienen el tobillo en su lugar, experimenten desgaste y desgarro debido al movimiento excesivo. Esto hace que los ligamentos se muevan más allá de su rango de movimiento. La mayoría de los esguinces de tobillo ocurren cuando los ligamentos del lado externo del tobillo lesionado se ven afectados.

Identificar el tipo de esguince de tobillo

Los dos tipos comunes de torceduras de tobillo son por inversión y por eversión.

Esguince por inversión: Esta es la más común de las tres y típicamente ocurre debido al balanceo hacia afuera del tobillo y el giro hacia adentro del pie. Como resultado, los ligamentos externos (ligamentos laterales) del tobillo se estiran y se rompen.
Esguince de eversión: Algunas veces el tobillo puede rodar hacia adentro y el pie puede girar hacia afuera causando una lesión por eversión. Una lesión por eversión daña los ligamentos internos (ligamento medial) del tobillo.

esguince por eversion

Gravedad de un esguince de tobillo

La gravedad de un esguince de tobillo se puede dividir en tres:

Esguince de grado I: Esto es muy leve y no ocurre ninguna discapacidad. Usted puede realizar actividades de la vida diaria. La lesión generalmente tarda de 2 a 3 semanas en recuperarse.

Esguince de grado II: Esta es una lesión moderada que puede causar molestias. Es posible algunas actividades tengan que ser limitadas. La lesión tarda de 3 a 6 semanas en recuperarse.

Esguince de grado III: Esta es una lesión muy grave que puede causar mucha incomodidad y dolor. La lesión puede tardar 3 meses en sanar.

Causas de los Esguinces de Tobillo

Los esguinces de tobillo ocurren cuando un movimiento fuerza al tobillo a moverse de su posición original, causando que uno o más ligamentos se estiren o rompan.

Las siguientes son algunas circunstancias que pueden desencadenar un esguince de tobillo:

  • Caer incorrectamente sobre el pie después de saltar
  • Caminar o correr sobre superficies irregulares
  • Una caída que puede hacer que el tobillo se retuerza

Signos y síntomas dolor de tobillo

Los signos y síntomas de un esguince de tobillo incluyen:

  • Dolor e hinchazón al realizar actividades de levantamiento de pesas
  • Moretones
  • Rango de movimiento restringido
  • Un sonido “pop” o “chasquido” al inicio de la lesión

Tratamiento

El tratamiento del esguince de tobillo normalmente depende de la gravedad del daño. Los métodos de tratamiento conservadores y los medicamentos de venta libre pueden ser suficientes para permitir que los síntomas disminuyan; sin embargo, se requiere una evaluación médica para determinar la gravedad de la lesión.

El tratamiento conservador implica principalmente el tratamiento RICE:

  • Reposo: Es importante evitar cualquier tipo de actividad física que pueda desencadenar síntomas como dolor o hinchazón. Sin embargo, se recomienda que no evite todo tipo de actividades. Su pie requiere suficiente descanso para aliviar los síntomas, pero usted todavía puede ejercitar otros músculos de su cuerpo para prevenir el desacondicionamiento. Puede realizar actividades de bajo impacto, como nadar o montar en bicicleta, que impliquen el movimiento del brazo y de la pierna no afectada.
  • Hielo: Antes de buscar ayuda médica, es importante que se aplique una bolsa de hielo inmediatamente después de la lesión. Haga esto durante 20 minutos, cada 2 a 3 horas del día. Las compresas frías ayudan a reducir el dolor, la hinchazón y la inflamación de la articulación. Si usted tiene una condición crónica como enfermedad cardiovascular o diabetes, hable con su médico antes de aplicar hielo.
  • Compresión: Comprima el tobillo afectado con una banda elástica para reducir la hinchazón. Evite envolver demasiado el tobillo ya que esto puede reducir la circulación. Afloje la envoltura si siente algún dolor o entumecimiento en el pie. Para los esguinces de tobillo de leves a moderados, los expertos recomiendan el uso de la Rodillera Elástica, ya que proporciona alivio de los síntomas.
  • Elevación: Mantenga el tobillo elevado por encima del nivel del corazón mientras descansa para estimular la circulación y disminuir la hinchazón.

Esperamos que este artículo os ayude si habéis tenido un esguince de tobillo hace poco o conocéis a alguien que haya sufrido esta lesión. Os recordamos que siempre podéis preguntar a nuestro especialista en fisioterapia Javier Guerra para que os ayude con vuestra lesión, el teléfono es 691 30 63 53. Compartir este artículo en vuestras redes sociales si os ha sido de ayuda!!