Lesión de Codo de Tenista

La lesión codo de tenista o epicondilitis es una enfermedad degenerativa que afecta a los tendones que se encuentran en el codo, estos tendones de los músculos del antebrazo son los que intervienen en los movimientos de extensión de la muñeca y de los dedos.

Es la patología más común que lastima la articulación del codo, y no necesariamente la sufren quienes practican deportes de raqueta, sino que además la padecen personas que durante mucho tiempo han hecho movimientos repetitivos de la muñeca y de la mano inversa. Una persona que sufra de lesión de codo de tenista debe seguir un tratamiento y acudir al fisio para superar el dolor y recuperar la movilidad del brazo.

¿A quién afecta la epicondilitis o codo de tenista?

Esta patología afecta a hombres y mujeres a partir de los 30 años de edad, y aparece como producto de los movimientos repetidos del brazo, los cuales van degenerando el tendón y progresivamente va surgiendo el dolor.

La lesión codo de tenista es, como se ha dicho, típico de personas que practican deportes de raqueta o de otras disciplinas donde se requiere una extensión de muñeca con supinación del brazo. No es una patología exclusiva de los tenistas, sino que también la padecen personas que trabajan con carga y con peso, por lo que su origen suele ser ocupacional o laboral.

Es muy frecuente en personas que ejercen oficios como la carpintería, pintura, albañilería, plomería, carnicería e incluso a amas de casa, entre otros, debido a los movimientos de mano invertida que requieren estos trabajos.

¿Cuál es la causa de la lesión de codo de tenista?

La lesión de codo de tenista es definida como la tendinopatía del músculo radial externo; algunas veces se habla también del músculo extensor común de los dedos. La epicondilitis, como también se le conoce, es causada por el exceso de carga al que está sometido el brazo; el sobreuso de los tendones, el cual produce dolor agudo hasta el punto de no poder mover el brazo ni la mano.

Este dolor surge en la parte lateral del codo (parte externa), se dispersa hacia el antebrazo y llega hasta la muñeca, y se siente especialmente cuando la persona extiende la muñeca o los dedos, sujeta algún objeto y lo presiona o sostiene con fuerza, sea poca o intensa. También suele sentirse el dolor al dar la mano, levantar una silla, coger el móvil, girar la perilla de una puerta, sujetar una taza de café o sujetar una jarra para verter un contenido líquido, y, en general con todos los movimientos del brazo en el que la mano se usa con la palma hacia abajo.

El dolor de la lesión de codo de tenista se ubica en la zona de inserción de los músculos epicondileos o epicóndilos que son los que tienen la enfermedad. Se trata de un dolor debido a un cuadro de sobrecarga, y se siente en la cara lateral del codo, y, aunque esta patología es muy frecuente, son pocos los casos que requieren cirugía.
esfuerzo excesivo

Diagnóstico

Al sentir el dolor lo más recomendable es acudir a un especialista, quien hará una historia clínica sobre la base de un examen físico que da información para determinar que se trata de lesión de codo de tenista.

Sin embargo, si existen dudas acerca de la causa de los síntomas y del dolor, entonces se sugerirá la realización de radiografías u otras pruebas mediante imágenes.

Tratamientos para la epicondilitis

Cuando aparecen los primeros síntomas de la epicondilitis, se suele seguir los consejos inmediatos del especialista, como son:

  • Reposo,
  • Aplicación de hielo,
  • Uso de calmantes de venta libre para aliviar el dolor.

Sin embargo, cuando estas medidas ya no funcionan se debe acudir al especialista que abordará la patología con otros tratamientos. Existen varios tratamientos para la lesión de codo de tenista, y se usan de acuerdo con el tiempo que tenga la lesión y la intensidad o gravedad de la misma.

  • Se empieza por un tratamiento que incluye la fisioterapia, que es la forma más conservadora de abordar esta patología.
  • La primera parte del tratamiento es dejar de hacer la actividad que produce la enfermedad, como los deportes de raqueta o los oficios descritos.
  • Luego está la fisioterapia, que consiste en tratamientos locales de termoterapias.
  • Hacer movimientos extensores de la muñeca para conseguir una elasticidad de los tendones.

El fisio también aplica

  • Ondas de choque,
  • Microondas,
  • Infrarrojo,
  • Masoterapia y
  • Otras técnicas para intentar mejorar el dolor de los epicondileos

Un segundo escalón en el tratamiento

En el caso de que las fisioterapias no funcionen, existen otras opciones que el especialista puede explorar, antes de llegar a la cirugía, como última opción para aliviar el dolor. Estos tratamientos son:

  • La infiltración con corticosteroides que también producen buena respuesta, especialmente cuando se combina con una fisioterapia bien dirigida y constante.
  • La terapia regenerativa tisular, que son métodos de regeneración de los tejidos, y de los cuales la más utilizada es PRP (plasma rico en plaquetas), obtenida de la sangre del propio paciente, que se somete a un proceso, se concentra y se inyecta en el tejido enfermo, lo que ayuda a regenerar tejido sano.

Tercera y última opción

Existen casos persistentes de la lesión de codo de tenista en los que es conveniente hacer un estudio de si existe un atrapamiento del nervio interóseo posterior, que es una rama del nervio radial y que da paso a la epicondilitis; en estos casos, los pacientes tardan tiempo en curar o no llegan a curarse, por lo que requieren de una cirugía.

Esta cirugía consiste en liberar el tendón del extensor corto del radial del carpo, y se hace una incisión en la cara lateral del codo para liberarlo. Para esta cirugía se emplea la artroscopia, específicamente la artroscopia de codo, técnica poco agresiva y de mínima invasión que consiste, mediante pequeñas incisiones, en entrar, explorar la articulación y detectar el origen de la lesión del codo y liberar el tendón.

Grados de un Esguince de tobillo

Un esguince de tobillo es una lesión causada bien sea por la torcedura del pie, un golpe en la zona o por la caída de la persona cuyo peso es soportado por el pie. En cualquier caso, los ligamentos sufren causando dolor en el pie y, de acuerdo con el grado de gravedad del esguince se deberá seguir un tratamiento y acudir a especialistas para la recuperación total del movimiento.

En Fisioterapia Las Rozas están los mejores especialistas en recuperación de movilidad y desempeño de las extremidades, sobre todo cuando se ha sufrido de un esguince de tobillo. Como nadie está exento de sufrir una torcedura de pie, una caída o un golpe que afecte su movimiento, es bueno saber qué ocurre cuando sufrimos un esguince de tobillo.

Qué ocurre cuando padecemos un esguince de tobillo

Un esguince de tobillo es una de las lesiones más comunes que llevan a la persona a las consultas médicas, y consiste en el desgarre de un ligamento; es lo que ocurre cuando al torcerse el pie el ligamento que une los huesos excede su capacidad de elasticidad y se rompe, es decir, se desgarra.

Al acudir al médico lo que se hace inmediatamente es una radiografía, donde se descarta la fractura o fisura del hueso. Una vez que se descarta esta lesión, lo que queda es la inflamación, producida por el esguince de tobillo, es decir, la rotura parcial, en menor o mayor grado, del ligamento.

Cuanto mayor es la rotura, más grave es la lesión, y, por lo tanto, más sangre, más hematoma, más dolor y mayor el tiempo de recuperación. La función del ligamento en el tobillo es la de estabilizar la posición lateral del pie, de allí que los esguinces sean de primer, segundo o tercer grado, dependiendo de la gravedad de la rotura del ligamento.

Síntomas de un esguince de tobillo

Cuando ha ocurrido un esguince de tobillo, los síntomas son:

  • Dolor: que puede ser suave o intenso, según el grado de la rotura del ligamento. Hay quienes hasta escuchan el chasquido en el momento en se rompe el ligamento.
  • Inflamación: a veces es inmediata, y aparece una bola que cubre el tobillo; allí lo que ocurre es que la arteria se ha roto y aparece un cúmulo de sangre en la zona externa del tobillo. El proceso de inflamación tarda un tiempo, así que aun después de que aparezca el hematoma, el tobillo sigue hinchándose.
  • Incapacidad: se produce la inmovilidad del pie que está determinada por la intensidad del dolor. Algunas personas pueden seguir caminando sin apoyar completamente el pie, otras, sencillamente, no pueden apoyarlo y por lo tanto no dan un paso.
  • Hematoma: al haber un desgarre del ligamento, siempre aparecerá un hematoma, lo cual también depende del grado de rotura del ligamento. Si es poco el desgarre, el hematoma no se va a apreciar, pero si es más fuerte, el hematoma será visible e intenso el color, y puede abarcar todo el pie, lo cual beneficia la reabsorción de la sangre y la cicatrización es más rápida.

Mientras más rápido se atienda la lesión, más inmediata será la recuperación. Respetando los tiempos y el grado de dolor que ocasione la lesión. Cuanto antes se empiece a pisar, mejor.

¿Cuáles son los grados de un esguince?

Existen diferentes tipos de esguince de tobillo, clasificados en grados, que solo el especialista debe identificar, diagnosticar y tratar.

  • Esguince de primer grado: es un esguince con una rotura de alguna fibra, una debilidad del ligamento que produce poco dolor, no aparece hematoma o tal vez uno de color suave y el pie no sufre ninguna inestabilidad.
  • Esguince de segundo grado: hay una rotura parcial del ligamento, aparece un hematoma, dolor local en la zona externa del pie y cierta inestabilidad al caminar o estar parado. La inflamación es moderada.
  • Esguince de tercer grado: ocurre una rotura total del ligamento con inestabilidad considerable de la articulación, la inflamación es inmediata y notoria y el dolor es intenso. Por lo general ocurre la rotura del ligamento del peroné.

Consejos para curar un esguince de tobillo

Tratamiento para estabilizar el tobillo

En un esguince de tobillo, el tratamiento va a depender del grado de lesión.

  • Primer grado: solo hace falta un poco de hielo, reposar el pie por unas horas y elevar la pierna a una altura superior al corazón.
  • Segundo grado: se debe inmovilizar el pie, aplicar hielo, estirar la pierna, elevarla a una altura superior al corazón y cualquier analgésico de venta libre.
  • Tercer grado: se debe inmovilizar el pie para evitar más inestabilidad del tobillo, pues el esguince podría producir una inestabilidad mayor, si no se atiende de manera adecuada. Se debe aplicar hielo y tomar algún antiinflamatorio prescrito por el especialista, además se debe guardar reposo, cuyo tiempo lo determinará el médico. También se debe comprimir el pie para evitar más inflamación, pero no tan fuerte que afecte la circulación ni ocasione más dolor en el pie. Después de unos días, el médico deberá evaluar la evolución de la inflamación, la estabilidad del pie y el color del hematoma, además de recomendar sesiones de fisioterapia.

La fisioterapia incluye

  • Masajes en forma circular y transversos profundos.
  • Terapia de calor y electroterapia.
  • Estiramientos de los músculos y ligamentos.
  • Ejercicios propioceptivos, que dan mayor capacidad de respuesta al pie.
  • Ejercicios de fortalecimiento musculoesquelético alrededor del tobillo.

Por lo general, un esguince de tobillo se cura en un periodo de entre dos semanas y tres meses, dependiendo del grado de la lesión, del tratamiento y del cuidado que se haya tenido durante el reposo. El regreso a la actividad normal debe ser progresivo, según vaya disminuyendo la lesión y el dolor.

Cómo evitar los esguinces de tobillo

  • Usar calzado protector y estable en actividades donde el tobillo se tense y presione.
  • Asegurarse de que el calzado sea el apropiado y se ajuste bien a los pies.
  • Procurar no usar zapatos de taco alto o que no mantengan el pie estable.
  • Antes de empezar una rutina de ejercicios, hacer calentamiento y estiramiento de los músculos del pie.

¿Qué es la bursitis? Causas y tratamiento

El cuerpo humano cuenta con numerosas articulaciones que permiten la movilización y ejecución de actividades en el día a día de las personas. En cada uno de estos puntos existen bolsas llenas de líquido conocidas como bursas, y la inflamación de las mismas es lo que se denomina como bursitis.

La principal función de estas bolsas es disminuir el impacto de fricción entre los tejidos blandos del cuerpo durante movimientos repetitivos. Se encuentran distribuidas por todo el organismo, llegando a ser cerca de 150. Las más afectadas suelen ser las articulaciones presentes en las rodillas, hombros y caderas; aunque también es posible la bursitis en codos, muñecas y en los dedos de los pies.

La bursitis es una afección inflamatoria común para las personas que emplean de forma sistemática sus articulaciones, ya sea por actividades deportivas o profesionales. Si crees que estas padeciendo de esta afección y necesitas de fisioterapia en las rozas, Javier Guerra cuenta con los recursos necesarios para atenderte.

Tipos de bursitis

Las incomodidades producidas por la bursitis pueden ser de dos tipos:

  • Aguda

Debido a una infección, la bursitis se puede manifestar un color rojizo sobre la zona afectada. Al tacto, la temperatura de la piel se siente superior en comparación a otras partes del cuerpo. En esta etapa es notable un incremento del dolor físico.

  • Crónica

En caso de haber padecido una lesión previa sobre cualquiera de las articulaciones del cuerpo, o de haber manifestado bursitis aguda, entra en acción la bursitis crónica. Los síntomas son hinchazón en la articulación y disminución de la capacidad para movilizar la zona. Es importante tener en cuenta que este tipo de bursitis puede durar días, hasta varias semanas y es una afección reincidente.

Tipo de bursitis más comunes

Son diversas las causas por la cual una persona puede padecer de bursitis, las más comunes son:

  • Condiciones mecánicas: Ocurre cuando la persona emplea movimientos repetitivos sobre una misma articulación o ejerce continua presión sobre ella. Este es el caso, por ejemplo, de deportistas o profesionales en carpintería, jardinería, peluquería o música, donde se suele hacer presión en ciertas areas de manera prolongada y no se toman previsiones.
  • Sistemáticas: Cuando la persona ha sufrido una lesión anteriormente y ejerce movimientos erróneos sobre la articulación, por ejemplo, el esguince de un tobillo y que por evitarse el dolor, el paciente comience a presionar en el lado equivocado sobre el pie, y aplique presión en una articulación. Igualmente, puede ser causado por enfermedades como artritis reumatoide o trastornos de la tiroides.

Diferentes zonas afectadas y sus causas

  • Cadera: Las causas pueden ser atribuidas a problemas reumáticos, por lo que se recomienda el uso de calzado cómodo, preferiblemente blando y bien ajustado al pie.
  • Talón del pie: Entre la unión del tendón posterior y delantero del tobillo existe una bursa, usualmente afectada al momento de encajar un calzado equivocado o muy rígido en la parte posterior del mismo, lo que ejerce continúa presión sobre el talón del pie.
  • Codo: El dolor se presenta en la punta del codo, ya sea por causas mecánicas, como por ejemplo, jugar tenis, o como efecto secundario de un traumatismo.
  • Rodilla: Las bursas afectadas en esta zona pueden ser causadas por actividades que requieren tiempo arrodillado o movimiento constante de la articulación.

Síntomas

Los síntomas de esta afección pueden variar dependiendo de la zona afectada, pero por lo general se caracteriza por dolor y dificultad para movilizarse en las actividades básicas del día a día. Además se presenta:

  • Hinchazón
  • Piel rojiza sobre la zona afectada
  • En algunos casos, fiebre
  • Sensación de calor
  • Rigidez en los miembros

¿Cómo diagnosticarlo?

El diagnóstico lo lleva a cabo un médico a través de un examen físico y exploración de las articulaciones. Al detectar los síntomas y dependiendo del tipo de dolor del paciente, es fácil identificar la bursitis. Por ejemplo, en zonas como el codo o la rótula de la rodilla, la inflamación es fácilmente visible y puede concretarse el diagnóstico con exploración directa.

Tratamiento

Al ser una afección frecuente, su tratamiento no implica mayores recursos. En muchas ocasiones y dependiendo de la gravedad, basta con que el paciente tome reposo y realice ejercicios de estiramiento y fortalecimiento en las articulaciones. Por lo general, se recurre a:

  • Reposo
  • Aplicación de hielo sobre la zona afectada
  • Inyecciones prescritas por un médico especialista alrededor de la bursa
  • Ejercicios con ayuda de un fisioterapeuta
  • Antibióticos recetados

La fisioterapia es de utilidad en casos en que el paciente se encuentra con debilidad muscular debido a la incapacidad de mover la articulación. Con ejercicios se permite restablecer el movimiento articular en la persona. Si la bursitis se extiende hasta 12 meses, es necesaria la cirugía en la zona para aliviar la presión.

En el caso de las inyecciones, son una solución aplicada en consultorios médicos como un procedimiento de extracción de líquido existente de una articulación. A partir de una jeringa, se puede tanto aspirar el líquido en la bolsa, así como inyectar medicamentos sobre ella. Las zonas más comunes para aplicar inyecciones contra la bursitis son el tobillo, la muñeca, el hombro, la rodilla, articulaciones en dedos del pie y el codo.

En estas inyecciones se utilizan corticoesteroides, como antiinflamatorios formulados específicamente para retrasar la acumulación de células en la zona articular. En pacientes con bursitis crónica, el tratamiento es similar ya que el reposo no aporta mayor beneficio.

Medidas preventivas

Antes de alcanzar los dolorosos síntomas de la bursitis, estas son algunas recomendaciones para prevenir la afección:

  • Protección con almohadillas en las zonas donde se mantendrá presión, como la muñeca de personas que pasan prolongado tiempo con el ratón de la computadora.
  • Utilizar plantillas o protectores en los calzados, sobre todo si se pretende recorrer largas distancias o trotar.
  • Utilizar coderas o muñequeras cuando se realizarán actividades repetitivas. Lo ideal es consultar en farmacias por equipos ergonómicos para ciertos deportes.

Dolor en el puente del pie

Después de un día largo de trabajo o de una actividad deportiva exigente, es normal sentir dolor en los pies. No obstante, es necesario estar atentos, en especial cuando se presenta dolor en el puente del pie. En muchas ocasiones, se puede asociar esta dolencia a un mal calzado o a una mala postura al caminar, pero en otras ocasiones, puede atribuirse a la presencia de diversas lesiones traumáticas.

El arco plantar comprende desde el calcáneo posterior hasta los dedos de los pies y en la actualidad existen diversas correcciones médicas para el tratamiento de las posibles patologías que puedan afectarle, así como métodos para prevenirlas. En su centro de fisioterapia Javier Guerra atiende este y otros tipos de dolencias.

Posibles causas del dolor en el puente del pie

Fibroma plantar

Un fibroma plantar consiste en el desarrollo de un bulto ubicado justo en el puente del pie como consecuencia de la enfermedad de Ledderhose. El crecimiento anormal de este nódulo es benigno y por sí solo no genera dolor; no obstante, la presión que se ejerce al caminar si puede generar dolor. Dicho bulto puede mantener su tamaño o cambiar de forma con el paso del tiempo, de igual forma, la persona puede verse afectada por el desarrollo otros fibromas en otras areas del pie.

Síntomas

En principio se puede sentir una sensación de molestia en el pie cuando se está caminando, pero puede evolucionar a un dolor agudo si el nódulo cambia de tamaño.

Diagnóstico

Al momento de presentar las molestias, lo recomendable es acudir a un especialista en el área. Por medio de la exploración clínica es posible identificar el nódulo, así como también a través de ecografías para visualizar de forma más clara su forma y grosor.

Tratamiento

Al presentar dolor en el puente del pie el paciente puede acudir a un tratamiento no quirúrgico:

  • Inyección local con cortoides
  • Plantillas especiales para el calzado
  • Aparatos ortopédicos
  • Fisioterapia
  • Choque con ondas eléctricas

Por medio de la fisioterapia, el paciente encuentra solución al dolor en el arco del pie con el suministro de medicamentos antiinflamatorios. El paciente puede encontrar ejercicios de fortaleza y agilidad en el movimiento para disminuir las molestias en el pie. Además de otros métodos en el área, como masajes musculares. La cirugía es requerida solo cuando el fibroma aumenta de tamaño o cuando el dolor no cesa.
¿Qué es la fascitis plantar? ¿Cómo podemos tratarla?

Fascitis plantar

La fascitis plantar es una afección que toma lugar en la planta del pie con la inflamación del tejido grueso que va desde los dedos del pie hasta el puente del mismo. Las personas más propensas a padecer esta condición son:

  • Pacientes con problemas previos en el puente del pie
  • Atletas de carreras de largas distancias
  • Personas obesas
  • Personas que emplean en su día a día un calzado incorrecto en cuanto al soporte del arco del pie

Sintomas:

Esta afección presenta los siguientes síntomas:

  • Hinchazón
  • Enrojecimiento en la zona
  • Dolor en la planta del pie
  • Sensación de rigidez en el arco del pie

Tratamiento

Al igual que en el caso del fibroma plantar, el tratamiento para la fascitis plantar consta mayormente de descanso y reducción de las actividades que pudieron originar la inflamación. El consumo de antiinflamatorios debe ser recetado, y la persona puede encontrar alivio de la dolencia con el uso de accesorios ortopédicos.

Por otro lado, es altamente recomendado el uso de férulas durante el descanso nocturno para mantener estirado el pie. Si el dolor es soportable, en principio puede ser aplicado frío sobre toda la fascia plantar. El tratamiento con comprensas de hielo debe colocarse dos veces al día por 15 minutos.

Espolón Calcáneo

Como una fase evolutiva de la fascitis plantar, el Espolón Calcáneo es la  inflamación crónica y desarrollo de una prominencia ósea en la parte anterior del talón. Con un forzado estiramiento de la fascia plantar, los tejidos se calcifican y producen dolor agudo.

Síntomas

El principal síntoma de esta afección es dolor en la parte interna del talón, como sensación de pinchazos. Estos dolores pueden trasladarse a otras zonas del pie, como en el arco plantar.

Diagnóstico

Es posible identificarlo a través de un examen clínico y revisión del tipo de calzado que se utiliza. Si de un atleta se trata, es necesaria la revisión de posibles traumatismos, así como de su historial clínico. Con un examen radiológico, el especialista es capaz de identificar la calcificación desde el talón hacia el interior del pie.

Tratamiento

Es posible tratar el Espolón Calcáneo con la corrección de la postura al caminar, estiramientos del pie, ejercicios con fisioterapia y el uso de plantillas en el calzado de uso diario.

Tendinitis del Tibial posterior

La inflamación en el tendón del Tibial, ubicado en la parte posterior del pie y a cargo de la flexión del tobillo, se produce por una mala posición. Al forzar el estiramiento del tendón con cada pisada, la persona presenta dolor agudo y desarrolla un incorrecto hábito al caminar.

Síntomas

  • Dolor palpable localizado
  • Hinchazón
  • Acumulación de líquido

Diagnóstico

El diagnóstico para la tendinitis tibial posterior del pie se basa en un examen físico con palpaciones, así como también de una ecografía para detectar el nivel de inflamación del tendón.

Tratamiento

Del mismo modo como ocurre con otras afecciones causantes del  posible dolor en el puente del pie, lo recomendable es:

  • Tomar reposo
  • Inmovilización del pie
  • Aplicar frío dos veces al día
  • Fisioterapia
  • Inyecciones de corticoides

Cómo evitar estas dolencias

Lo mas importante es cuidar el uso de calzado adecuado, que cumpla con las condiciones básicas ergonómicas y que se sienta cómodo en la anatomía propia de cada pie. Cuando después de un día de trabajo o una jornada de ejercicio los pies presentan dolor es importante prestar la atención necesaria y, de ser posible, cambiar el calzado. Si el problema persiste se hace necesario asistir al medico especialista, es vital que esto se haga lo antes posible ya que las afecciones que generan dolor en el puente del pie pueden desencadenar afecciones aun mas complejas que requieran incluso de operación.

¿Qué es la crioterapia? ¿En qué consiste?

La crioterapia, tal como su nombre indica, es el uso del frío con fines terapéuticos. Si bien los efectos beneficiosos del frío en el tratamiento de traumatismos son conocidos desde la antigüedad, actualmente la crioterapia ha cobrado auge como herramienta básica en  los campos de la medicina, el deporte y la estética. Esta herramienta ha evolucionado considerablemente con los conocimientos en el área de la fisiología humana y puede aportar grandes beneficios.

En fisioterapia ha sido usada principalmente para tratar y prevenir lesiones y afecciones dolorosas. Además, puede utilizarse para mejorar el rendimiento y la recuperación durante y después de largas sesiones de entrenamiento y eliminar toxinas del organismo. Si quiere experimentar los efectos terapéuticos de la crioterapia no deje de visitar Fisioterapia Las Rozas, donde será atendido por los mejores profesionales.

Efectos generales de la crioterapia

La crioterapia favorece la alimentación celular y la circulación sanguínea, por lo que ayuda en la recuperación de lesiones como contracturas, desgarramientos musculares, espasmos, esguinces o luxaciones. Sus efectos generales pueden resumirse en:

  • Analgésico y sedación local, al reducir la excitabilidad de los receptores del dolor y actuando sobre algunas fibras nerviosas que disminuyen los estímulos dolorosos trasmitidos al cerebro.
  • Antiinflamatorio, al disminuir la producción de sustancias químicas como histamina y colagenasa que provocan la inflamación y el dolor. Ayuda en la reabsorción de líquido y como vasoconstrictor disminuye la inflamación producida por la salida del plasma sanguíneo.
  • Antiespasmódico y miorrelajante, ya que los músculos aumentan su capacidad de estirarse.

Otros efectos de la crioterapia

  • Aumenta la fuerza muscular
  • Aumenta el músculo cardíaco sin incremento en la frecuencia cardíaca
  • Aumenta el gasto calórico y metabolismo de las grasas
  • Mejora el drenaje linfático
  • Favorece la acción de transaminasas e insulina mejorando la química sanguínea
  • Tiene acción diurética
  • Aumenta la absorción de vitamina B
  • Ayuda a eliminar sustancias tóxicas acumuladas en los músculos, tendones o articulaciones
  • Aumenta la oxigenación y eliminación de toxinas en la piel

Beneficios de la Crioterapia

Como ya se ha mencionado anteriormente el uso del frío trae grandes beneficios en diversos procesos fisiológicos pero es usada particularmente en los siguientes campos:

Beneficios en el Deporte

La crioterapia es usada por grandes deportistas, ya que además de prevenir y tratar lesiones, optimiza el rendimiento y la recuperación física y mental después de grandes esfuerzos físicos como entrenamientos y competencias.

Entre las lesiones que son tratadas efectivamente están:

  • Microrroturas fibrilares
  • Tendinitis y tendinosis
  • Sobrecargas musculares
  • Contracturas
  • Puntos de gatillo miofasciales

Beneficios en la Estética

Es usada en medicina estética para el control de peso ya que al aumentar el gasto calórico se queman azúcares simples y grasas. Adicionalmente, por su acción oxigenante y de eliminación de toxinas, contribuye a disminuir la celulitis y tratar afecciones de la piel como dermatitis atópica, eczemas, piel cetrina, entre otras.

Beneficios en el bienestar general

Se conoce que favorece la disminución del estrés, trastornos del sueño y ansiedad.  Simultáneamente estimula la liberación de endorfinas y aumenta la energía física y mental, ayudando a controlar la depresión.

Beneficios en el área de la medicina

Además de aliviar el dolor y la inflamación generados por traumatismos y lesiones, y contribuir con el sistema musculo-esquelético y nervioso, mediante la crioterapia es posible tratar enfermedades crónicas como artrosis, fibromialgia, dermatitis y psoriasis. También se puede utilizar en forma tópica o quirúrgica a través de sondas para eliminar lesiones de piel y ojos, así como para tratar tumores superficiales de la piel o profundos en el cuerpo, por lo que en estos casos también se le denomina crioablación o criocirugía.

fuerte dolor de hombro

Técnicas y modos de aplicación en fisioterapia

Para el uso de crioterapia como herramienta terapéutica, debe considerarse el tiempo de aplicación, la temperatura que será usada durante la terapia, la conductividad térmica del área tratada y el tipo de agente frío utilizado.

Se pueden usar diferentes técnicas de aplicación que incluyen:

  • Frío en forma estática o pasiva
  • Frío en combinación con masajes
  • Frío en combinación con estiramientos musculares
  • Frío en combinación con ejercicio activo

Modo de aplicación

La crioterapia local es la más usada en lesiones, soliendo emplearse bolsas de hielo, compresas, inmersión de una zona localizada del cuerpo o uso de aerosoles. Las inmersiones del cuerpo entero en agua helada son usadas por algunos deportistas de alto rendimiento y se conoce como crioterapia de tipo general.

  • Bolsas de hielo y coldpacks: Las bolsas de hielo suelen ser caseras y seguras. Sin embargo, existen muchas compresas de forma adaptable y rellenas de compuestos sintéticos que se pueden enfriar hasta unos -20°C. Se usan generalmente en técnicas de crioterapia en forma estática o pasiva y producen un enfriamiento profundo.
  • Toallas o compresas frías: Consisten en paños o compresas sintéticas previamente sumergidas en agua helada. Se usan en crioterapia estática sobre grupos musculares complejos u otras articulaciones grandes. Producen un estímulo de frío menos profundo que las bolsas de hielo o coldpacks.
  • Inmersión en agua helada o con hielo: Se usa para áreas más extensas y se puede combinar con hidromasaje. La temperatura del agua puede ir de 5° a 12°C. También se puede usar en baños de contraste donde se alternan inmersiones en agua caliente y fría.
  • Aerosoles refrigerantes: Suelen emplearse como anestésicos locales para casos de emergencia y también para los puntos de gatillo. Se deben aplicar correctamente para evitar lesiones en los tejidos superficiales y generalmente se acompañan con estiramientos de la zona afectada.
  • Hielo en cubos o polos. Se usa para el criomasaje y consiste en enfriar la zona afectada en combinación con masajes, fricción profunda o ejercicios de fortalecimiento. También se puede aplicar en pequeñas articulaciones.

Precauciones y contraindicaciones

En fisioterapia, el uso del frío suele ser una técnica segura y con pocas contraindicaciones. Sin embargo, es importante hacerlo con profesionales que puedan controlar adecuadamente la forma, tiempos y temperaturas de exposición al frío según la lesión, tratamiento y persona. Esto hará que la técnica sea efectiva y sin riesgos de quemaduras, inhibición de la función muscular o aporte sanguíneo local.

Entre las contraindicaciones están:

  • Hipertensión o previos infartos al miocardio
  • Patologías vasculares graves
  • Rigidez articular o arterioesclerosis
  • Heridas
  • Disminución o pérdida de la sensibilidad al frío
  • Tromboangeitis
  • Síndrome de Raynaud o alergia al frío
  • Embarazo
  • Enfermedades renales o metabólicas severas

La importancia de fortalecer la espalda

La espalda es la encargada de sostener nuestro cuerpo y de darle movimiento. Está conformada por diversos músculos, huesos de gran resistencia, tendones y ligamentos. Por ser tan importante debe ser fortalecida, entrenada y desarrollada adecuadamente para mantener un buen balance del cuerpo y evitar el tan frecuente y molesto dolor de espalda.

Si deseas fortalecer tu espalda puedes contar con Fisio Las Rozas donde tendrás todo lo que necesitas.

La importancia de fortalecer la espalda

Las funciones de los músculos de la espalda son muchas, siendo las más relevantes:

  • Estabilizar y sostener el cuerpo
  • Permitir el movimiento de hombros, brazos y cabeza
  • Sostener la pelvis
  • Mantener la postura corporal

Para cumplir con estas funciones, la espalda está constituida por la columna vertebral que es curvada y flexible con sus vertebras sostenidas por ligamentos y músculos de diversos tamaños. Los ligamentos unen los huesos y facilitan el movimiento y sus músculos se contraen para hacer contrapeso durante los movimientos del cuerpo.

Es necesario fortalecer la espalda para que la columna vertebral no pierda su curvatura y flexibilidad y  para proteger al cuerpo durante movimientos bruscos, caídas o sobrepeso. Los músculos de la espalda y cuello actúan como un sistema de protección de la columna vertebral y si no están bien trabajados y fortalecidos tienden a contraerse y a activar los nervios que ocasionan dolor de espalda. En conjunto huesos, ligamentos y músculos previenen lesiones, malas posturas y desequilibrios musculares.

Si la espalda no está bien fortalecida se traducirá en problemas como lumbalgia o lumbago, dorsalgia, tirones, tortícolis y finalmente enfermedades degenerativas de los discos, entre otros.

Factores que pueden afectar a tu espalda

Es posible que tu espalda se vea afectada por distintas razones, tanto físicas como emocionales. Aquí te damos una lista de lo que debes cuidar para mantener tu espalda, saludable y libre de dolores

  • Falta de ejercicio. La falta de actividad física o sedentarismo traerá consigo el debilitamiento de músculos y huesos de la espalda, contribuyendo a la rigidez de la columna vertebral, músculos, articulaciones y ligamentos. El ejercicio te ayuda a fortalecer los músculos y cuidar la estructura ósea.
  • Mala alimentación. Consumo excesivo de harinas, azúcar y grasas tienden a modificar la postura corporal y aumentar la carga que debe sostener la espalda. Es necesaria una dieta balanceada combinada con ejercicios que contribuyan a una postura y distribución de peso balanceados.
  • Estrés y falta de equilibrio emocional. En la actualidad muchos vivimos sometidos al estrés y a altos niveles de ansiedad. Esta condición mental conlleva a un deterioro físico y emocional que alteran nuestra postura corporal y trae consigo dolores de espalda.
  • Sobrecarga de peso. Levantar objetos de gran peso puede generar lesiones o dolores de espalda. Por lo tanto, hay que conocer los límites de peso que se pueden soportar y  evitar levantamientos bruscos e inadecuados.
  • Mala postura. Muchos trabajos ameritan de numerosas horas sentados y si no somos conscientes de nuestro cuerpo asumiremos posturas inapropiadas. El uso de equipos electrónicos ha contribuido a estos malos hábitos posturales afectando nuestra musculatura. Una mala postura influye sobre cómo caminamos, saltamos o cargamos peso, por lo que nuestros movimientos pueden terminar generando lesiones óseas y musculares en nuestra espalda.

Fisioterapia en Las Rozas - Centro Human Tecar

Como fortalecer la espalda

Antes de comenzar cualquier entrenamiento físico y en especial al momento de fortalecer la espalda debes orientarte con un entrenador personal o fisioterapeuta. Ellos te diseñarán una rutina de ejercicios moderados y/o con pesas que sean adecuados para ti y permitan fortalecer tu espalda sin lesionarte. El fisioterapeuta también será la persona idónea para tratar cualquier lesión o dolor de espalda. Si bien los entrenamientos deben ser individualizados, en general se deben ejercitar todos los músculos que componen la espalda. Toda rutina debe incluir:

Ejercicios de estiramiento

Siempre es necesario estirar los músculos, en especial los de la espalda y pecho que suelen estar contraídos y afectarse por la mala postura. El estiramiento ayudará a mantener la columna vertebral con su curva natural que le da flexibilidad y estabilidad a la espalda.

Ejercicios de tonificación

Los músculos de la espalda deben ser tonificados para que puedan responder adecuadamente a las tensiones de la columna vertebral. El trabajo de tonificación consiste, tanto en potenciar la musculatura para corregir la hipotonificación, como ayudar a relajarla si está hipertónica. Es importante recordar que todo el cuerpo está interrelacionado, así que no solo los músculos de la espalda deben tonificarse sino también los de todo el cuerpo. En casos de dolores de espalda, los ejercicios de tonificación suelen ser moderados y de tipo general ya que incluyen una cadena muscular amplia. Sin embargo, en los casos que quieras mejorar el tono más allá de evitar los dolores y malas posturas, se pueden hacer ejercicios de multifuerza con el uso de pesas u otros equipos que se encuentran en el gimnasio, tales como:

  • Dominadas: es un ejercicio de autocarga bastante exigente y con variantes que permiten fortalecer dorsal ancho, trapecio y romboides y a estabilizar el tronco, entre otros.
  • Jalones: estos ejercicios incluyen la polea al pecho y trasnuca y contribuyen a fortalecer varios músculos de la espalda.
  • Pullover: es un ejercicio que ayuda a ensanchar la espalda al fortalecer y desarrollar los serratos y dorsal ancho.
  • Remo: se puede hacer con máquinas de remo, poleas o mancuernas y tiene muchas variantes. Fortalece diversos músculos y además quema muchas calorías.
  • Peso muerto: son ejercicios con muchas variantes que trabajan la porción baja de la espalda y se realizan con cargas altas.
  • Planchas: son ejercicios isométricos con variantes que ayudan a fortalecer los serratos y lumbares, pero también a muchos otros músculos de la espalda.
  • Extensiones lumbares o superman: son ejercicios para trabajar la porción baja de la espalda tales como el lumbar, zona del deltoide posterior y romboide.

Para finalizar no olvides que fortalecer la espalda te ayudará a evitar dolores, evitar procesos degenerativos, mantener una postura correcta y armonizar todos los músculos de tu cuerpo. Acude a un especialista para que te ayude y atienda durante el proceso y pronto verás los beneficios.

Consejos para curar un esguince de tobillo

El esguince de tobillo es una lesión de los ligamentos que se produce cuando el tobillo se dobla, tuerce o gira de forma anormal. Este movimiento puede ser hacia dentro o hacia fuera del pie, y puede generar distensión, desgarro o rotura de los ligamentos.

Es una lesión bastante común porque puede ocurrir mientras se camina, corre o salta, por alguna irregularidad del terreno, una mala pisada o caída. Puede afectar tanto a deportistas como a cualquier persona durante su actividad diaria.

La recuperación de un esguince de tobillo tiene que comenzar tan pronto ocurra para evitar secuelas y recaídas. Es necesario contar con la guía de un fisioterapeuta que indique, de acuerdo con la gravedad del esguince, los pasos a seguir para la curación.

La fisioterapia se centra en la disminución del dolor y de la inflamación. Se trabaja en la recuperación del ligamento y su estabilidad refleja que queda afectada por la lesión. Además, se rehabilitan los músculos afectados por el esguince.

Cómo identificar un esguince

El dolor, la inflamación y la aparición de hematomas son síntomas característicos de un esguince que se manifiestan al poco tiempo de ocurrir la lesión.

Según el daño que sufran los ligamentos, los esguinces se clasifican en:

  • Esguince grado I: el dolor y la inflamación son leves porque los ligamentos presentan solo una distensión y micro-roturas. La molestia no impide que se pueda caminar. El tiempo de recuperación es de 1 a 2 semanas.
  • Esguince grado II: el dolor es moderado, se produce inflamación y hematoma. Además de la distensión de los ligamentos, hay una rotura parcial. La persona tiene dificultad para caminar debido al dolor que siente al apoyar completamente el pie. La recuperación con fisioterapia puede tomar entre 2 y 5 semanas.
  • Esguince grado III: es el más grave porque hay una rotura completa de ligamentos. El dolor es severo y hay imposibilidad de caminar por el dolor y la pérdida de estabilidad de la articulación del tobillo. Los casos más graves requieren inmovilización e intervención quirúrgica, y luego un período de rehabilitación con fisioterapia. El tiempo de recuperación se estima entre 3 a 6 meses.

esguince de tobillo

¿Cómo tratar bien un esguince de tobillo?

Uno de los mayores riesgos de un esguince de tobillo mal tratado es que se convierta en un padecimiento crónico. Implicaría dolor persistente en el tobillo, y una inestabilidad tal en las articulaciones que se producirían esguinces de forma repetida en el mismo pie. El riesgo incluso se ampliaría en el largo plazo para rodillas, caderas y espalda.

De ahí la importancia de darle el tratamiento adecuado desde el primer momento, y rehabilitar y fortalecer la zona con la asesoría de un fisioterapeuta.

Las acciones para curar un esguince de tobillo comienzan en las primeras 72 horas tras haberse producido. Los consejos básicos que hay que seguir en este período son:

  • Descansar. Guardar reposo y tratar de no apoyar peso en el tobillo lesionado. Si se practica un deporte, se debe parar la actividad por durante días o semanas dependiendo de la gravedad.
  • Aplicar frío, con hielo o compresas, durante las 48 horas posteriores a la lesión. Se aconseja hacerlo cada tres horas por períodos de 15 minutos, y no hacerlo directamente sobre la piel, se debe colocar sobre una venda o tela.
  • Compresión sin llegar a inmovilizar el tobillo. Se realiza mediante un vendaje funcional o tobillera, el grado de compresión depende de la gravedad de la lesión. La compresión tiene la función de proteger el ligamento del movimiento que produjo el esguince, y se hace para facilitar la rehabilitación de la zona. Se recomienda mover el tobillo hasta donde el dolor lo permite; si no es posible, mover al menos los dedos. La movilidad previene la atrofia de los músculos y articulaciones.
  • Elevación. Para reducir la inflamación se aconseja mantener la pierna en alto cuando se esté sentado o tumbado. La elevación debe ser de 15-30 centímetros desde la altura del corazón.

Transcurrido este período, para la siguiente fase del tratamiento se aconseja:

  • Con la asesoría del fisioterapeuta realizar ejercicios de propiocepción. Con estos ejercicios se logra reeducar las estructuras del tobillo, se estabilizan para que consigan responder de forma automática y refleja.
  • Masajes, movilizaciones y estiramientos para recuperar los rangos normales de movimiento, y ganar y fortalecer resistencia muscular, flexibilidad y coordinación.
  • Practicar en casa de forma constante los ejercicios aprendidos con el fisioterapeuta para fortalecer el tobillo.

Para lograr la curación de un esguince es necesario seguir las indicaciones del fisioterapeuta, ser constante y tener paciencia con los plazos de la rehabilitación. Tener siempre presente que lo que se quiere es minimizar la probabilidad de recaídas y los riesgos de convertir en crónico el esguince de tobillo.

Prevención del esguince de tobillo

Para prevenir un esguince de tobillo o evitar que se repita, se aconseja:

  • Utilizar el calzado adecuado en todas las actividades que se realicen. Evitar usar zapatos de tacón alto o que no proporcionen la necesaria estabilidad a los pies.
  • Prestar atención a la superficie por donde se camine, corra, haga ejercicio o trabaje, en especial si es irregular o está en mal estado.
  • Realizar calentamiento previo a la actividad física o práctica deportiva, y hacer estiramientos al finalizar.
  • No practicar deportes ni realizar actividades para los cuales los músculos no están los suficientemente preparados.
  • Practicar ejercicios de flexibilidad, equilibrio y estabilidad para los tobillos y piernas, así como ejercicios de fortalecimiento de los músculos de ambas zonas. El trabajo debe realizarse por igual en ambos tobillos para evitar desequilibrios en cuanto a la fortaleza.
  • Si se ha sufrido un esguince, evitar deportes que impliquen hacer cambios bruscos de dirección, saltar o correr hasta que se haya recuperado totalmente.
  • Interrumpir el ejercicio si se nota cansancio o molestia en alguna parte del cuerpo.
  • No tener miedo de sufrir un nuevo esguince de tobillo. Tomar conciencia de la postura y de los cambios en la forma de caminar y correr debido a este temor. La confianza que dan los resultados del tratamiento con un fisioterapeuta ayuda a lograr este objetivo.

¿Qué es la cervicalgia? ¿Qué tratamientos existen?

Una de las partes del cuerpo más sensible y a la que se le presta atención solo cuando se presentan molestias es la región cervical, esa pequeña unión entre la vertebra superior y el cráneo. En fisio las rozas trabajamos para prevenir y disminuir las molestias en esta zona. El padecimiento más común y que afecta a la gran mayoría de las personas es la cervicalgia.

La cantidad de pacientes que recibimos solo por problemas en esta zona es bastante grande. Lo más curioso es que la mayoría de ellos desconoce lo que padece, así como por qué lo padece y cómo pudo haberlo prevenido.

Nuestra prioridad como profesionales es el bienestar de nuestros pacientes; por esa razón hemos decidido dedicar este espacio a informar sobre uno de los padecimientos más comunes, como lo es la cervicalgia, de este modo sabrás como prevenirla o, en su defecto, sabrás si la padeces.

¿Qué es la cervicalgia?

La cervicalgia, conocida en términos coloquiales como “dolor de cuello”, es un dolor que se presenta en la región cervical causando grandes molestias.

En ocasiones las personas prefieren hacer caso omiso a este tipo de dolores pensando que al día siguiente desaparecerá. Este es el error número uno que cometen los pacientes, pues si la cervicalgia no se trata a tiempo, es capaz de desarrollar patologías más severas llegando a afectar otras partes del cuerpo como los  brazos, generando un nuevo padecimiento denominado cervico– braquialgia.

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Causas de la cervicalgia

El 80% de las personas sufren de dolores en el cuello sin tener una mínima idea de por qué ocurren. No prestan suficiente atención sobre sus cuerpo como para notar que sus actividades cotidianas demandan al cuerpo más de lo que puede dar, descuidando detalles importantes como la postura.

Esta es una de las causas número uno de la cervicalgia. Descuidar la postura genera bloqueos vertebrales constantes, que luego de cierto tiempo pasarán a convertirse en dolores crónicos, debido al desgaste de las vértebras.

Otra de las causas más comunes son los latigazos cervicales. Como atención primaria en estos casos se inmoviliza toda la parte afectada con un collarín cuyo objetivo es lograr la rectificación de la columna cervical.

El estrés es otro factor principal que ocasiona molestias en la región cervical, comprender como afecta esta zona es necesario y está ligado con la ansiedad, la depresión y el exceso de trabajo, elementos que van generando contracturas.

Tipos de cervicalgia

Como toda patología, la cervicalgia se puede presentar en distintos tipos:

Cervicalgia Aguda

La conocida por muchos como “tortícolis”. Aparece debido a una contractura y te impide girar el cuello por completo, ocasionando molestias. Los síntomas de este tipo de cervicalgia no tardan más de dos días en desaparecer.

Cervicalgia Crónica

En principio es muy parecida a la cervicalgia aguda, solo que en esta el dolor no desaparece en poco tiempo, por el contrario se va prolongando y aumentando. Se presenta con mucha frecuencia en la población adulta.

¿Qué tratamientos existen para la cervicalgia?

Cuando ya sabes que padeces de cervicalgia, lo mejor que puede hacer es tranquilizarte y tratarla. En Javier Guerra Fisioterapia contamos con una serie de tratamientos que van desde terapias hasta consejos para mejorar tu postura:

  • Modificación postural: Por muy básico que parezca, es el comienzo de todo. Comenzar por adoptar una postura correcta, columna derecha y hombros alineados. Evitar llevar bolsos y carteras muy pesados. En cuanto al momento de dormir, la cabeza y cuello deben mantenerse alineadas con el cuerpo, una de las posiciones más recomendadas es dormir boca arriba con una almohada bajo tus pies.
  • Manipulación espinal: Esta es una forma de terapia manual en la que se genera el movimiento de la articulación, más allá de su rango normal de movimiento, manteniendo el margen anatómico del cuerpo. Estas sesiones pueden durar desde 2 hasta 12 semanas, dependiendo del tipo de cervicalgia y debe seguirse en casa con ejercicios.
  • Collar cervical: Este método tiene su pro y su contra, se recomienda solo cuando los dolores son en extremo fuertes, de no ser así, se cuestiona su uso pues se han hecho estudios que demuestran que el collarín retrasa la mejora.
  • Láser de baja intensidad: Terapia no–térmica que genera una única longitud de onda dirigida a la zona afectada. Esto ayuda a la reparación de los tejidos, aliviando el dolor.
  • Ejercicios: Recomendado para cervicalgia aguda, se pueden hacer en casa luego de haber aplicado un poco de calor sobre la zona afectada. Esta serie de ejercicios se recomienda hacer en series pequeñas de 10 a 15 repeticiones justo al levantarte o antes de dormir, los mejores ejercicios para este tipo de molestias son:
    • Rotación del cuello.
    • Inclinación del cuello.
    • Flexión anterior-posterior.
    • Técnica de remo.
  • Medidas farmacológicas: esta es la última opción, y a la que solo se acude si en realidad se presenta un dolor muy fuerte que no se puede controlar mediante terapias. Entre los fármacos recomendados se tienen:
    • Relajantes musculares.
    • Antiinflamatorios no esteroideos.

Consejos en caso de presentar dolores cervicales

La medicina está llena de mitos y verdades y los dolores musculares cuentan con un sinfín de estos. A continuación te presentaremos los consejos que deben seguir y a los que deberás hacer caso omiso.

Verdades

  • Aplicar calor en la zona afectada. Bien sea con un trapo húmedo o al momento de ducharte, por unos 15 minutos.
  • Luego de la primera semana de tratamiento, si el dolor ha mejorado se recomienda comenzar a hacer ejercicios de estiramiento.
  • Realizar ejercicios recomendados diariamente para otorgar firmeza a la zona.
  • Entre uno de los ejercicios más recomendados se encuentra el uso de pelotas de terapias para mejorar la postura. Es uno de los métodos más eficaces, mantente en ella durante unos pocos segundos varias veces al día.

Mitos

  • Reposo total en cama. Una de las peores recomendaciones ha de ser pasar todo el día en cama. Además de volverte una persona sedentaria no producirá mejoría en el cuello, al contrario, prolongará el tiempo de recuperación.
  • Cargar peso. esto sería irse al otro extremo. Cargar peso para sentir que haces algo tampoco ayudará, sino que empeorará la situación.

Salimos en el programa de Activa2 de RTVE

Hemos tenido la oportunidad de salir en el programa  Activa2 de RTVE, cosa que nos llena de orgullo y por supuesto nos permite seguir creciendo como profesionales. En el apartado que nos dedicaron, tuvimos la oportunidad de exponer las principales técnicas que se llevan a cabo en fisioterapia las rozas. Hablamos un poco sobre nuestra metodología empleada que como muchos conocen, es el Human Tecar.

Además, pusimos en práctica una recuperación de piernas en vivo. Nuestro paciente, un corredor de maratones tuvo la oportunidad de brindar su opinión acerca de nuestros tratamientos e incluso recalcó lo importante que es para él y todo los atletas recibir estas sesiones al menos dos veces por semanas, les permite contribuirle al cuerpo todo lo que le exigen en los maratones.

Por otro lado mostramos los instrumentos que utilizamos para las terapias, todos con tecnología Human Tecar, gracias a Activa2 de RTVE por dedicarnos este espacio y a todo el público televidente por estar siempre atentos e informarse día tras día.

¿Por qué nos parece importante que conozcan los beneficios de las terapias ofrecidas en Javier Guerra?

En general, como profesionales consideramos que es importante tener al menos una noción básica de los beneficios que pueden aportar las fisioterapias y esa es una de las razones por las que agradecemos el espacio que nos dedicó Activa2 de RTVE. 

Este contenido está destinado tanto para quienes practican deportes como para aquellos que solo buscan llevar un estilo de vida saludable, las fisioterapias no existen solo para tratar lesiones. Acudir a sesiones en nuestro centro o en cualquier otro previene, identifica y corrige cualquier anomalía muscular que se presente o que está propensa a manifestarse. Entre tantos de los beneficios que aporta la fisioterapia en el cuidado de tu salud se encuentran:

  • Alivia el dolor: Las técnicas que empleamos actúan de manera directa en contra del dolor e inflamación.
  • Mejora la fuerza muscular y la movilidad.
  • Previene el deterioro físico: Uno de los principales objetivos de la fisioterapia es frenar el deterioro físico que pueden generar ciertas patologías como la esclerosis múltiple o el Parkinson. Además, mediante terapias neurológicas, que también ofrecemos en nuestro centro, se pueden tratar afecciones del sistema nervioso.
  • Aumenta la flexibilidad.
  • Mejora funciones básicas del organismo: La constancia es clave en todo y cuando se cumplen con las sesiones pautadas, además de tratar tu lesión fortaleces las estructuras musculares, óseas y articulares.
  • Mantiene en buenas condiciones las articulaciones.
  • Previene futuras lesiones: La mayoría de los tratamientos puestos en práctica en cualquier centra de fisioterapia, con la constancia y el paso de las sesiones va corrigiendo errores básicos que en un futuro de evitar otras lesiones, como corrección de la postura mejorando así el funcionamiento del organismo.

Técnicas Human Tecar aplicados en nuestro centro Javier Guerra

Si de algo buscamos hacer énfasis en el espacio que nos dedicó Activa2 de RTVE, fue en mostrar que nuestras terapias se basan en técnicas Human Tecar. En fisioterapia las rozas esta técnica es nuestro principal objetivo para brindarle a nuestros pacientes los mejores resultados. Bajo este mecanismo aseguramos que la recuperación o prevención provenga de las propias capacidades que tiene el cuerpo para recuperarse por sí solo, evitando el uso de agentes externos.

Las terapias Human Tecar tiene una gran cantidad de beneficios, el más resaltante es que no expone al cuerpo a sufrir efectos colaterales o daños secundarios gracias a que es el propio organismo el que actúa para su recuperación. En caso de presentar dudas sobre cómo funciona esta técnica, en el programa Activa2 de RTVE mencionamos que es un funcionamiento a base de electricidad y contamos con dos tipos de electrodos, los resistivos y los capacitivos.

En cuanto a los capacitivos, en nuestro centro Javier Guerra contamos con dos, los termodinámicos y los linfodinámicos, dependiendo de lo que necesite el caso se usa uno u otro. Las aplicaciones capacitivas no hacen más que generar  pequeños electrodos buscando una variación del campo electromagnético, activando los iones que se encuentran en la zona afectada. En términos técnicos esto se denomina “hipertermia” y ofrece mejores resultados si se mezcla con terapias manuales.

Para las resistivas, de igual modo se introduce corriente eléctrica en el cuerpo, solo que aquí toda esta corriente se centra en la zona afectada produciendo más resistencia en el electrodo y la placa de entorno.

¿En qué se especializa el centro de fisioterapia Javier Guerra?

En nuestro centro tratamos de abarcar de todo un poco, sin embargo nos afincamos más hacía el atletismo, ellos son nuestros principales pacientes.

En Javier Guerra Fisiotarapia tratamos todo lo relacionado con contracturas musculares, roturas de fibras, esguinces de tobillo, rodilla y menisco, lesiones en cadera y la zona lumbar. No obstante, ofrecemos tratamientos personalizados teniendo siempre la aprobación del paciente y lo que este amerita.

Centro Human Tecar Javier Guerra: Para sentirse mejor más rápido

Si se investiga un poco, los primeros logros del Human Tecar se dieron en el ámbito deportivo y con el paso de los años se ha convertido en la opción número uno de cualquier atleta ya que les permite regresar a sus actividades en períodos cortos tras una lesión y les previene futuros riesgos. Nuestro método Human Tecar siempre será ofreciendo mientras se esté tratando una lesión que no requiera intervención quirúrgica, si este es el caso se pondrán en práctica nuestras terapias luego de la intervención.

¿Cuántas sesiones de fisioterapia son necesarias para tener una buena recuperación?

No existe un número determinado de sesiones para recuperarte al 100%, todo depende de tu tipo de lesión, las leves por lo general no llevan más de 4 semanas, las agudas y crónicas ya son más extensas. En Javier Guerra nos enfocamos más en ofrecer calidad que en darle un número exacto al atleta de recuperación, de hecho cuando consideramos que es suficiente dejamos que sea el paciente quien de su punto de vista en relación a como se siente y sea quien decida si necesita más terapias.

 

¿Qué es la fascitis plantar? ¿Cómo podemos tratarla?

La fascia plantar es un tejido elástico grueso que se ubica en la planta del pie. Si se inflama se produce una fascitis plantar.

La fascia plantar es una banda que se extiende desde el hueso del talón hasta conectar con la zona debajo de los dedos, en los cuales se inserta. Cumple una función biomecánica fundamental al caminar, proporciona estabilidad y la tensión necesaria para ayudar a mantener el arco del pie.

Cuando la fascia se inflama ocasiona un dolor punzante que puede convertir en un calvario el simple hecho de caminar. El dolor se ubica en el talón, y a veces se irradia hacia toda la planta del pie hasta los dedos. Otro síntoma común de esta dolencia es la sensación de ardor.

El dolor se manifiesta con mayor intensidad al dar los primeros pasos del día. Disminuye con el movimiento, porque la fascia se va estirando, pero nunca desaparece. El dolor vuelve con fuerza si se está de pie por mucho tiempo o al levantarse luego de estar en reposo.

En fisioterapia Las Rozas contamos con los profesionales, métodos y tecnologías que aseguran la mejor atención posible para tratar y superar este problema.

¿Cómo se produce la fascitis plantar?

La fascitis plantar se produce cuando hay una sobrecarga en las tensiones habituales que soporta la fascia. Estas tensiones son sostener el peso corporal, caminar, correr o saltar.

Cuando son excesivas y repetitivas ocurren desgarros e inflamaciones en el tejido. Puede pasarle tanto a deportistas como a personas que practican actividad física moderada o personas sedentarias.

La aparición de la fascitis plantar está asociada a:

  • Uso de calzado inadecuado para la actividad física que se practica y para la vida cotidiana. El calzado es incorrecto cuando no proporciona la adecuada amortiguación y cuando no permite una distribución uniforme del peso corporal. Por ejemplo, el uso de zapatos de tacón alto o botas que no proporcionan un adecuado soporte al talón, aumenta el riesgo de ascitis plantar.
  • Una lesión mal curada, por ejemplo, un esguince, o contracturas que causan dolor o molestias que obligan a cambiar la pisada. Generan demasiada tensión en la planta del pie.
  • La anatomía del pie puede ocasionar una forma incorrecta de pisar afectando la distribución del peso al caminar y por tanto sobrecargando la fascia. Hay más riesgo en los pies planos y pies con el arco plantar alto.
  • La práctica de deportes que someten al talón y al pie a constante estrés, como carreras en superficies duras, baloncesto, fútbol, saltos, danza aeróbica.
  • Sobrepeso y obesidad que producen más tensión sobre los pies en su función de soportar la carga corporal.
  • Realizar trabajos que requieren estar mucho tiempo de pie o caminar sobre superficies duras.
  • La edad, la fascitis plantar es más frecuente en personas mayores de 40 años. Con el envejecimiento se debilita el tejido y es más propenso a sufrir daños.

El diagnóstico se hace mediante un examen clínico. Es posible que se ordene una radiografía para descartar fracturas o espolón calcáneo, o un electromiograma para descartar el atrapamiento de un nervio.

fascitis plantar

¿Cómo podemos tratarla?

La fascitis plantar se puede tratar con fisioterapia. Luego de una evaluación, el fisioterapeuta diseña un plan basado en el perfil del paciente y en la gravedad de la lesión.

La fisioterapia tiene como objetivos disminuir el dolor, tonificar la musculatura del pie y de la pierna, y ganar flexibilidad en los músculos demasiado tensos. El fisioterapeuta indica además ejercicios para corregir posturas y cambiar los apoyos del pie que están ocasionando problemas de sobrecarga.

Incorporando a la rutina diaria los ejercicios, estiramientos y correcciones de postura aconsejados por el fisioterapeuta, se previene la reaparición de la fascitis plantar.

El tratamiento de la fascitis plantar se basa en:

  • Aplicación de hielo durante los primeros días de dolor agudo.
  • Aplicación de ultrasonido y estimulación eléctrica.
  • Masajes en la zona para reducir la inflamación y aliviar la tensión de los músculos.

Con el fisioterapeuta se aprenden automasajes y ejercicios que practicados con regularidad ayudan a recuperarse y evitar recaídas.

  • Automasaje de la fascia plantar, dedos y pie, se realiza para liberar la tensión en la fascia y músculos de la planta del pie.
  • Automasaje con pelota para relajar los músculos del pie, incluidos los flexores de los dedos.
  • Automasaje del gemelo y sóleo, ayuda a relajar el pie.
  • Ejercicios para relajar la fascia, como mover el pie adelante y atrás usando una botella congelada.
  • Estiramientos del gemelo, sóleo y tríceps sural, musculatura implicada en la carrera y la marcha y en el correcto funcionamiento del pie.

Si la fascitis plantar es producida por un problema anatómico del pie, el médico podría indicar el uso de una plantilla personalizada que corrija el apoyo del pie.

Recomendaciones

Hacer un tratamiento con fisioterapia es clave para la recuperación de la fascitis plantar. Se recomienda buscar la atención del fisioterapeuta para tratarla de manera correcta, evitar que se agrave y se convierta en un problema crónico complicado de sanar. Si no se atiende a tiempo, también existe el riesgo de que el dolor modifique la forma de caminar. Si eso ocurre, se pueden generar tensiones y sobrecargas en otras partes del cuerpo como rodillas, cadera y espalda.

Para la prevenirla se recomienda:

  • Mantener un peso saludable. El aumento de peso es uno de los factores desencadenantes de la fascitis plantar.
  • Realizar actividad física, adaptada a edad y condición de salud.
  • Calentar antes del ejercicio físico, e incluir estiramientos específicos para la planta del pie antes de realizar la actividad.
  • Siempre que sea posible, elegir superficies blandas para caminar o correr. Se minimiza el impacto en los pies.
  • Seleccionar un calzado cómodo, con buena amortiguación para los impactos, que permita el apoyo de todo el pie para que el peso se distribuya mejor. El diseño y talla tienen que ser los adecuados para evitar que el talón se desplace. Es conveniente evitar el uso de calzado en mal estado, en especial si se va a hacer ejercicio.
  • Prestar atención a las señales de molestia o dolor que envía el cuerpo y si persisten atenderlas con un especialista.